Liberar candados a los empresarios

Tres sucesos relacionados con los empresarios nicas tuvieron lugar la semana pasada que vale la pena retomar aquí, siempre con espíritu constructivo, antes de la Navidad.

Tres sucesos relacionados con los empresarios nicas tuvieron lugar la semana pasada que vale la pena retomar aquí, siempre con espíritu constructivo, antes de la Navidad.

Si el Gobierno escucha las voces de los empresarios, que son los que tomaron riesgos forjando sus empresas a punta de golpe de martillo, a punta de prueba y error, los que crean empleos y riqueza, el país progresará a un ritmo mayor del previsto en el 2015.

Comenzaremos por el más obvio de esos “candados” que hay que liberar a los empresarios y que el gobierno “tiene la llave”:

La tarifa de energía. Rosendo Mayorga, presidente de la Cámara de Comercio de Nicaragua ha señalado que en vista de la caída en picada de los precios del petróleo, de 108 dólares en junio a 67.29 de promedio al 3 de diciembre, se hace imperativo una revisión de la tarifa de energía, la que esta basada en los precios de más de 100 dólares el barril, máxime que el búnker (o fuel oil) que es el combustible que se usa en las plantas generadoras, está en 57 dólares el barril.

En una entrevista para LA PRENSA, Mayorga afirmó: “Una baja en la tarifa nos daría mejor rédito para la reinversión y habría una baja en los productos. Todo eso (la energía) está encadenado a la carestía de la vida”.

De igual manera que hemos visto con beneplácito una reducción significativa en el precio de los combustibles en la bomba, debemos también ver, antes que termine este año, una reducción de las tarifas de energía eléctrica porque esta ya no guarda relación o proporción, con los precios internacionales del petróleo.

Otro candado que se debe liberar para que los empresarios puedan progresar y producir más riqueza para el país es la “permisología” o “tramitología” en las oficinas públicas. Léase, Dirección de Aduana, Registro Público, Consejo Supremo Electoral, incluso Aeropuerto Internacional, donde ahora uno tiene que llenar una serie de formatos innecesarios hasta para salir del país.

Ya lo señalaba, con espíritu constructivo, el destacado empresario nicaragüense Piero Coen Montealegre en su reciente entrevista en LA PRENSA cuando le preguntaron las razones de su retorno a Chinandega, ¿cálculo empresarial o sentimiento?

“Sentimiento, definitivamente —respondió— a pesar del éxito económico que tuve fuera del país, no sentía que yo estaba en lo mío. Quería estar en Nicaragua. Fue algo sentimental. No me he arrepentido a pesar de que cada negocio que yo quiero hacer, en cualquier otro de los países de Centroamérica recibo una serie de ayudas para hacerlo, aquí en cambio recibo una serie de trabas para no hacerlo. Sin embargo, ahí vamos luchando…”

El colmo es que al señor Coen le sale más conveniente, estando en Chinandega exportar su banano por Puerto Cortés, que está a 700 kilómetros de distancia, que por Corinto que está a solo 15. “Que dejen usar la permisología… para todo es un permiso… hasta para lo que no se requería permiso antes, se requiere permiso ahora”.

Coen dice que a pesar del diálogo permanente que existe entre el sector empresarial y el Cosep, él no ha sido incluido y no lo han invitado para nada, exceptuando una vez el Día del Empresario en que le dieron un reconocimiento como empresario agrícola destacado.

Esto nos lleva a otro candado que se debe liberar y que fue señalado por otro prominente empresario, uno de los empresarios más exitosos de Centroamérica: el señor Stanley Mota, de Panamá, quien tiene inversiones en Nicaragua.

Según Motta, el diálogo del Gobierno con los empresarios está bien, “pero no basta con que los gobiernos dialoguen con los empresarios, sino que es necesario incluir a todos los sectores sociales para empujar las economías”.

Si en lugar de concentrar sus esfuerzos y recursos en realizar un megasueño como el Canal, que tanta oposición ha traído, el Gobierno se concentrara en liberar los candados a los empresarios, facilitando y no poniendo trabas a su iniciativa, la economía se dinamizará rápidamente.

Ya vemos que no basta tener en el subsuelo un mar de petróleo como lo tiene Venezuela, para que la economía crezca, sino las políticas económicas adecuadas que permitan al sector empresarial y profesional, tener éxito. Ni el petróleo salva a Venezuela, ni el canal es la panacea para Nicaragua.

El autor es diputado de la Bancada del PLI

Columna del día Empresarios PLI archivo

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COMENTARIOS

  1. Aureliano
    Hace 12 años

    Pedro aqui otro comentario. De alguna forma es inercia ejecutiva que en el mundo moderno donde la Corea del Sur que tenía los mismos niveles economicos de nuestro pais … hoy es una potencia tecnologica. Tambien se podría deducir que nuestros queridos hermanos Costarricenses se beneficiaron con la entrada de Intel (productora de computadoras) a invertir y tecnificar a sus conciudadanos.Hoy tenemos que afectar nuestra bella y previlegiada naturaleza para recuperar el tiempo pérdido.

  2. Aureliano
    Hace 12 años

    Con mucho recuerdo y respeto a Pedro Joaquin Ch, le recuerdo que despues de la firma del tratado de paz Resistencia vr Sandinistas, todos nuestros empresarios que orgullosamente habian modernizado negocios en todo centroamerica, estuvieron con sus maletas y recursos tecnicos … como caballos briosos dispuestos a reconstruir nuestra querida Nicaragua. De sobra es conocido, que el actual mandatario salía azuzar a las turbas para que estos empresarios no regresaran a invertir a nuestra patria.

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