La Nicaragua Española

La puerta de un barcito que queda sobre la Calle Gutiérrez de Cetina en Madrid es la entrada a Nicaragua. Al abrir, sus visitantes se reconectan con esa tierra que dejaron al otro lado del Atlántico.

La puerta de un barcito que queda sobre la Calle Gutiérrez de Cetina en Madrid es la entrada a Nicaragua. Al abrir, sus visitantes se reconectan con esa tierra que dejaron al otro lado del Atlántico. “ Cristo ya nació, en Palacagüina, de Chepe Pavón y una tal María… ” se escucha. Quizás sea la voz de Carlos Mejía Godoy lo que los traslada a Nicaragua o la Bandera azul y blanco que guinda de una esquina, o los cuadros de sacuanjoches y madroños. Quizás sea el retrato de Rubén Darío o ese gallopinto servido con cuajada. Quizás sea todo.

[doap_box title=»Nicas en España» box_color=»#336699″ class=»aside-box»] Las cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) de España indican que el año pasado estaban registradas en todo el país 21,285 personas nacidas en Nicaragua y de esas 16,294 eran mujeres y 4,991 hombres.

La mayoría de esa población nicaragüense reside en la ciudad de Zaragoza, que pertenece a la Comunidad Autónoma de Aragón y en San Sebastián en el País Vasco. En Ceuta y Melilla, dos ciudades autónomas españolas ubicadas en territorio africano, estaban empadronados el año pasado uno y tres nicas respectivamente.

Cabe señalar que de esa cantidad de compatriotas que viven en España aproximadamente la mitad tiene permiso de residencia legal. El resto, o no tiene papeles o está en proceso de adquirirlos. Además tienen entre 30 y 35 años. En su mayoría se dedican al trabajo doméstico, al cuidado de niños y al de personas mayores. [/doap_box]

El bar Nicaragüita, que abrió en Madrid hace dos años, es un sitio pequeño: una barra y seis mesas cuadradas para cuatro personas cada una. Su dueño Benjamín Gadea es un ocotaleano que tiene ocho años de vivir en España con su esposa Maela Vásquez y sus tres hijos.

Ser nicaragüense en este sitio es ser familia y eso lo diferencia de cualquier otro bar en Madrid. Se conozcan o no, da igual. “¿Sos nica?”, es la pregunta de rigor y que se hace de mesa a mesa. Luego comienzan las pláticas, del pueblo, de Ortega, de la situación en Nicaragua, del beisbol, de las añoranzas. Llegan las risas, el intercambio de números telefónicos que después con mucha probabilidad terminará en una cita en el mismo sitio el fin de semana siguiente. “El que viene aquí se siente en casa, siempre regresan”, dice Gadea.

Según el gusto de los clientes la música va cambiando de ritmo de Carlos Mejía a Los Mokuanes, de Los Mokuanes a Dimensión Costeña y así… A este lugar, según el dueño, llegan desde diplomáticos nicaragüenses hasta domésticas. Los sábados se llena más, explica, porque hay muchos de sus clientes que trabajan internos y les dan salida los fines de semana.

Lazarillo de los nicas

En el restaurante hay también un visitante habitual. Se llama Luis Sacasa Olivares, abogado y sociólogo, nació en León de Nicaragua (en España hay una ciudad con el mismo nombre) y lleva más de 40 años viviendo en Madrid.

[doap_box title=»El caso “Janet Beltrán”» box_color=»#336699″ class=»aside-box»] Janet Beltrán Martínez, originaria de Managua, murió en mayo de este año, tras haber permanecido durante cuatro horas en la sala de urgencias del hospital Virgen de La Salud, de Toledo en España, sin haber sido atendida.
La joven llegó al hospital en compañía de una amiga colombiana con un fuerte dolor de cabeza, vómitos y pérdida de visión, y supuestamente no fue atendida porque no tenía papeles.
Tras varias horas de espera, y al ver que no atendían a Janeth, su amiga decidió buscar otro hospital. Cuenta que, con mucha dificultad, intentó sacarla del hospital y que en ese momento una enfermera se dio cuenta y la convenció para que no se fuera. Al fin recibió atención médica, pero fue tarde, minutos después murió de un paro cardíaco.
Aunque las autoridades del hospital negaron que la nicaragüense no fuera atendida por no tener papeles, ese día tampoco había sobrecarga de trabajo en el hospital, por lo que se especula también una posible negligencia médica.
El caso volvió a estar en la palestra pública hace unos meses, después de que se conociera que el hospital les envió a los familiares de Janeth un aviso de cobro por los servicios sanitarios prestados. [/doap_box]

Desde el año 2007, Sacasa preside la Asociación de Amistad Hispano Nicaragüense (AAHN), la más antigua en ese país europeo y a la que llegan muchos compatriotas en busca de ayuda.

La asociación surgió a principios de los años noventa a instancia de Lorena Serrano, mujer del embajador nicaragüense de ese entonces. Serrano convenció a un grupo de nacionales que vivían en la capital española para juntarse y hacer actividades, aunque la idea central era conciliar posturas políticas entre los que vivían en España.

Luis Sacasa era uno más de los que iban a las reuniones de esa organización y en esos años se dedicó básicamente a recaudar fondos y a apoyar algunos proyectos en los municipios más pobres de Nicaragua.

Con el paso del tiempo la asociación empezó a decaer, pero con el cambio radical en la composición de la comunidad nica residente en Madrid surgió la necesidad de hacer algo por rescatarla.

Sin embargo, la idea del rescate y de los cambios, propuestos por Luis, le costó que la misma junta directiva, integrada casi solo por nicaragüenses, le tacharan de ser “antiespañol”.

“Me dijeron que era un antiespañol, solo porque criticaba el trato que daban las autoridades españolas a los inmigrantes”, relata Sacasa y apostó, con el apoyo de Ricardo Callejas y algún otro miembro de la asociación, por un cambio radical en esta. Se le dio un perfil más social y sobre todo se trabajaba por la gente que acababa de llegar a España.

Durante algunos años se reunieron en el Centro Hispano Centroamericano (CEPI), unas oficinas creadas por la Comunidad de Madrid para integrar a los inmigrantes. En ese lugar se les daba asesoría jurídica para ayudarles a tramitar los permisos de residencia, recibir un curso de formación o simplemente organizar una actividad cultural.

Al llegar la crisis económica a España empezaron los recortes sociales y las autoridades españolas tuvieron que cerrar el local. Ante esa situación, y con un grupo de nicaragüenses que visitaban el centro todas las semanas, decidieron buscar a donde irse. Ahí apareció Benjamín Gadea, a quien Luis Sacasa ya había conocido cuando este buscó asesoría para montar el Nicaragüita. Gadea ofreció a la Asociación su local para que se reunieran los nicas.

“Acordamos con él reunirnos todos los miércoles por la tarde, de tal manera que los nicaragüenses no perdiésemos el contacto y que tuviésemos un lugar para hablar y para contarnos nuestros problemas”, explica Sacasa.

Fue así como ese bar se convirtió en algo más que un lugar para entretenerse. Sacasa cuenta que son muchos los compatriotas que llegan en busca de asesoría, la mayoría mujeres, agobiadas no solo por la falta de trabajo, sino buscando apoyo legal para tramitar su residencia, o para hablar de sus problemas cotidianos.

Ross Jarquín es de Boaco y lleva más de 20 años en España. Recuerda que caminando por las calles de Madrid conoció a una mujer peruana, quien le ayudó a conseguir su primer trabajo en una pizzería en donde estuvo trabajando durante varios años. Luego se dedicó a trabajar en hostelería, almacenes, en supermercados o cuidando a personas mayores.

En la embajada de Nicaragua en Madrid le comentaron de la existencia de una asociación de nicaragüenses que se reunían para desarrollar actividades culturales, como por ejemplo la Purísima y las fiestas patrias. “Llegaba por curiosidad y para relacionarme con gente de Nicaragua. Me interesaba mantener el contacto y las tradiciones de mi país y la única asociación que me daba esa oportunidad era la que dirige Luis Sacasa.

Allí han ayudado también a mujeres que trabajan en el servicio doméstico y que han sido víctimas de chantaje laboral de parte de sus empleadores. Mujeres a quienes sus jefes las mantienen encerradas en la casa, que las hacen trabajar muchas horas y que cuando renuncian no les quieren pagar y las amenazan con denunciarlas a la Policía, por estar ilegales.

Hace unos meses la AAHN recibió una llamada de la embajada de Nicaragua, pidiéndole ayuda para recoger fondos y repatriar el cadáver de una nicaragüense que murió en un hospital de Toledo tras varias horas de espera en la sala de urgencias.

“Apoyamos la campaña para buscar los fondos para repatriar el cadáver de la nicaragüense y recuerdo que en cuatro días ya se había recaudado el dinero y que tuvimos que decirle a la gente que no siguiera mandando nada”, comenta Sacasa.

El Sabor nica

Es mediodía de un viernes en Madrid y en el bar Nicaragüita hay movimiento en la cocina a pesar de los pocos clientes, pues el bar empieza a llenarse a partir de las 5:00 de la tarde. Una mujer de unos 30 años prepara unas cuajadas con tortillas hechas con harina de maíz que servirán a los comensales el fin de semana.

En la barra del bar está Benjamín Gadea, a quien le ha tocado vivir la travesía de los inmigrantes en tierras extrañas. Al principio le tocó trabajar en la construcción y, como interno, cuidar a personas mayores. (Este tipo de trabajo implica vivir en el mismo domicilio para atenderlas en todas sus necesidades). Cuenta Gadea que al llegar la crisis económica a España y al no haber trabajo “decidí, junto con un socio cubano, montar algo para mí”.

“Veíamos que habían restaurantes de comida ecuatoriana, colombiana y peruana, pero no de comida nicaragüense. Es por eso, y porque en Nicaragua tuve un negocio de comida, que me decidí montar este aquí. Hacemos gallopinto, cuajadas, tacos, salpicón y toda la comida nica que se pueda comer sin estar en Nicaragua”.

Al principio era difícil encontrar los ingredientes, pero con el tiempo esto se ha ido solucionando, pues hay varias tiendas que te venden productos latinos. Los frijoles de Nicaragua, por ejemplo que hace unos años eran difíciles de conseguir, ahora nos los envían de Zaragoza y, según nos han dicho, los traen desde Totogalpa”, afirma Gadea.

Los sábados son los días más movidos. Los nicaragüenses llegan a comer y a tomarse unas cervezas o unos tragos de ron. También llegan hondureños y colombianos. Españoles, a veces, pero la mayoría de los clientes son latinos. Los fines de semana el menú es variado: nacatamales, sopa de cola, tacos, enchiladas, chancho con yuca, salpicón. A veces también hay leche agria, rosquillas y picos. En fin, la Nicaragua pequeña que uno grande la sueña…

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COMENTARIOS

  1. mery Rodríguez
    Hace 11 años

    Vivo en Madrid y tengo muchos tiempo sin trabajo si akgu

  2. jose m. fernandez.
    Hace 12 años

    Hay q’ ver mis hermanos y hermanas Nicaraguenses lo q’ se sufre como inmigrantes en otros paises.La soledad,la indiferencia de la gente,el sufrimiento general,y por q’ no las lagrimas y el lloro q’ nunca faltan,aunque seas el hombre mas hombre,las emociones del impacto de todas las nuevas realidades brutales juntas,simplemente te quiebran las defensas psicologicas y del alma.Uno tiene q’ irse rehaciendo y reinventandose de nuevo poco a poco conforme al molde de las nuevas realidades.y el…

  3. Leyla Martinez
    Hace 12 años

    LA REALIDAD,,de los nicas,,tanto en ESPAÑA Y en ESTADOS UNIDOS,Y me imagino que en cualquier pais del mundo,,,ES relativamente triste,,nunca como estar en su tierra,,con sus hijos,,familia y amigos,,es lamentable la situacion de vicisitudes de compatriotas EN OTRO PAIS,,,que buscando una esperanza de vida,nuevos horizontes,que le den una vida digna a su familia,tienen que emigrar de NICARAGUA,ya que ante la descriminacion DE ORTEGA, de ideas politicas,,no les dan derecho a un trabajo DIGNO

  4. erick castillo
    Hace 12 años

    lastima que vivo largo cuanto quisiera que abrieran uno en barcelona

  5. Gerardo Antonio García Valle
    Hace 12 años

    Me alegro por estos hermanos Nicaragüenses que supieron realizar esta obra (Bar Nicaraguita), ya que todos las personas de los demás países no son mata mama como nosotros entre ellos se ayudan independientemente de quien sea solo nosotros somos unos tontos. Un ejemplo muy claro son los mismo Españoles.

  6. Sergio Espinoza
    Hace 12 años

    Bueno el reportaje, completo. Saludos a la asociación. Felicidades al periodista Deylin Gutierraz originario de Rivas y nos vemos pronto en el bar.

  7. Jose jose
    Hace 12 años

    Que rica la comida del menu. Se me salió la baba.

  8. Olivares
    Hace 12 años

    Les Felicito poR el esfuerzo las ganas de mantener vivo la cultura , la comida la Union de paisanos nicaraguense en otra Tierra , vivo en USA Lejos de ni patria la cual extrano gracias ha Dios he tenido la dicha de ir y disfrutar de nuestra Tierra ,con todo y problema politicos ,lastimosamente hay mucha corrupcion ,, Pero es Linda ni nicaragua Saludes a todos lo Espana Ojala los espanoles no Sean discriminativos con nuestra gente,, me toco vivir muy de cerca la opinon q los espanoles

  9. Raul
    Hace 12 años

    Debe haber una ley que prohiba poner el nombre de un pais a un bar. Se imaginan bar españa. Que dirian los españoles.

  10. Daniel
    Hace 12 años

    El texto se queda demasiado folclórico y a «años luz» de reflejar las dramáticas y duras realidades de la población inmigrante más vulnerable que llega al Reino de España. Esperaba más honestamente y creía que se iban a consultar estadísticas proporcionadas por el gobierno acreditado en Madrid, el cual esta siempre muy presto, para indicar que carece de los recursos económicos para hacer una función en condiciones, pero en Managua su Presidente sigue sembrando»árboles de la vida..» Así…

  11. RAFAEL HERRERA
    Hace 12 años

    Podría dejar un comentario al respecto pero es una pérdida de tiempo porque el censor de La Prensa los suprime dictatorialmente. Esa es lo bueno de los diarios estadounidenses, el comentario se publica instantáneamente tal como lo realiza Confidencial.

  12. Nicaragüegüense.
    Hace 12 años

    Solamente el que NO a tenido la oportunidad de salir fuera de esta Tierra Linda que nos vio nacer. NO sabe lo que se extraña y añora nuestra Nicaragüita. Se antoja de todo desde un nancite, tamal pisque con queso hasta ponerse a llorar un 7 de Diciembre sobre todo por la noche en que la Griteria esta en su apogeo. Hay Nicaragua Nicaragüita la flor más linda de mi querer.

  13. Hace 12 años

    Somotomadriz……

  14. Luis Sacasa Olivares
    Hace 12 años

    Agradecer a Deylin y a «La Prensa» su interés por nosotros. Y, al mismo tiempo, resaltar el apoyo moral que como Asociación ejercemos con la colonia nica y por el acompañamiento que hacemos en la soledad que muchos se encuentran.Y mencionar que tratamos por todos los medios que nadie pierda sus raíces ni sus señas de identidad. Gracias.

  15. Luis Sacasa Olivares
    Hace 12 años

    Felicitar a Deylin por su interés en mostrar la realidad, muchas veces triste, de los nicas en España. En cuanto a nosotros, la Asociación de Amistad Hispano Nicaragüense, resaltar la labor que hacemos como apoyo moral y formal de todos los emigrantes nicas. Somos muchísimas veces los únicos que les escuchamos y que estamos dispuestos a acompañarlos en su soledad.Y que no nos cansamos de potenciar sus raíces para que no pierdan sus señas de identidad.

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