El niño Joel Suárez, de 14 años, no pudo culminar su sexto grado en la escuelita de la comarca San Antonio, pues este viernes sujetos desconocidos le quitaron la vida junto con su madre Petronila Mendoza, de 37 años, y sus hermanitos: Aarón y Nayelis, de 3 y 8 años, respectivamente.
La matanza ha impactado a los lugareños y ha llenado de luto y dolor a toda la comunidad camoapeña.
El director del Núcleo Educativo Rural (NER) San Andrés, de la comarca San Antonio, Horacio Miranda, lamentó la masacre. Joel y su hermanita Nayelis estudiaban en una de las siete escuelas del NER.
“Para mí es un doble impacto, porque Joel, quien era el único varoncito que se iba a promocionar con otras tres niñas, ya no va a poder desfilar en su promoción de sexto grado, y por la forma cobarde en que fueron asesinados”, expresó Miranda, quien aseguró que “eran unos niños bien portados”.
La trágica noticia del múltiple asesinato se conoció a través de un trabajador, quien a las 8:00 a.m. del viernes llegó a la casa de la familia Suárez y fue sorprendido por la dantesca escena. De inmediato corrió a avisarle a los vecinos, entre ellos la profesora Anselma Giovanna Flores, quien de casualidad pasaba por el lugar.
“Yo venía cruzando por el camino de una de las fincas de don José Miguel y me detuve a platicar con uno de los trabajadores, en eso llegaba otro trabajador, como a eso de las 8:00 de la mañana, y contó lo que había encontrado en la casa”, relató la profesora Flores. Ella lleva veinte años impartiendo clases en la zona de San Antonio y no da crédito a lo ocurrido.
ASESINOS SE ENSAÑARONCON LAS VÍCTIMAS
Martha Suárez Barrera, hermana de Miguel Suárez Barrera, padre de los niños asesinados y esposo de Petronila, manifestó que como familia están bien afectados, porque los asesinos se ensañaron con una mujer indefensa y sus tres inocentes hijos.
“Pedimos al presidente y a las autoridades de la Policía Nacional que se haga justicia y se castigue a los responsables de la masacre, con mano dura y se demuestre que hay justicia en Nicaragua”, demandó Suárez Barrera, en nombre de la familia de las víctimas.
Este viernes el jefe de Relaciones Públicas de la Policía Nacional, comisionado mayor Fernando Borge, se limitó a confirmar el trágico hecho. Así como también anunció que un equipo técnico de la delegación de Boaco estaba a cargo de la investigación.
“Son varias personas, no conocemos (más) ahorita. No quiero especular la circunstancia y motivación”, expresó Borge en ese momento y aunque ofreció proporcionar mayores detalles ayer sábado, no respondió las llamadas a su teléfono celular.
“No puedo adelantarme a los preliminares. Prefiero esperar el avance de la investigación. Creo que se trata de una familia”, insistió el viernes el vocero policial.
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