El presidente Barack Obama presentará hoy a las 8:00 p.m. los decretos para reformar el sistema migratorio, un paso esperado por 11.2 millones de inmigrantes indocumentados, pero un “abuso de poder”, según sus adversarios republicanos.
“Todo el mundo concuerda en que nuestro sistema migratorio ha fallado, desafortunadamente Washington permitió que el problema se prolongara durante demasiado tiempo”, dijo Obama en un video colgado en el sitio Facebook de la Casa Blanca.
Según varios medios en Estados Unidos, los padres de niños que posean la ciudadanía estadounidense o un permiso de permanencia legal (green card) podrían ser receptores, de manera temporal, de documentos que les permitirían trabajar y quedar protegidos de ser deportados. Unos cinco millones de inmigrantes indocumentados podrían beneficiarse de las medidas presidenciales.
Para el senador John Cornyn, el número dos del liderazgo republicano en la Cámara Alta, las medidas son “inconstitucionales e ilegales” y “dañarán profundamente nuestras posibilidades de una reforma migratoria” en el Congreso.
Su copartidario Lindsey Graham, quien apoyó un proyecto de reforma en el Senado, dijo que los republicanos tienen “la responsabilidad política de enfrentar un abuso de poder”. Pero, bajando el tono, apuntó que también tienen el “deber de arreglar el sistema más allá de lo que haga el presidente”.
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