Una inusual y violenta nevada, la primera de la temporada invernal en Estados Unidos, provocó ayer ocho muertes en el noreste del país, donde numerosas personas quedaron atrapadas en casas y automóviles y miles carecen de electricidad. El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, decretó el estado de emergencia en diez condados del noroeste y advirtió a la población para que tomen precauciones. En el condado de Erie, cuya capital es Buffalo, los habitantes amanecieron con voluminosas capas de nieve.
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