Tras el fracaso de los demócratas por mantener el control del Senado de Estados Unidos en las elecciones legislativas de medio término el martes, el presidente Barack Obama tendió ayer la mano a los republicanos para “trabajar juntos” los dos últimos años de su mandato y dijo estar “deseando” escuchar sus ideas.
Ofreció una rueda de prensa en la Casa Blanca tras los resultados electorales que otorgan una victoria abrumadora al Partido Republicano, que recuperó el Senado, logró 31 gobernaciones estatales, un puñado de ellas en manos demócratas y amplió su mayoría en la Cámara Baja.
No sin cierta ironía, Obama instó al nuevo liderazgo del Congreso a lanzar su agenda política, después de duros años de obstrucción republicana a sus propuestas en la Cámara de Representantes y unos índices de polarización que han batido récords. Reconoció que los republicanos “tuvieron una buena noche” el martes y aseguró haber recibido el mensaje que los estadounidenses emitieron con su voto.
POR LA INMIGRACIÓN
En la misma rueda de prensa, Obama reiteró que antes de que acabe el 2014 tomará acciones ejecutivas para mejorar el sistema de inmigración y prometió que “estas acciones serán reemplazadas y suplantadas por una acción del Congreso. Envíenme una ley que pueda firmar y estas acciones ejecutivas se desvanecerán”, añadió.
Aseguró que contactará al futuro líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, y al presidente de la Cámara Baja, John Boehner, “para ver si quieren aprobar una ley” de reforma migratoria, pero lo que no va a hacer es “simplemente esperar” a que el Congreso actúe.
Obama indicó que, lejos de interpretar sus acciones ejecutivas como un ataque, los republicanos deberían verlas como “un incentivo para que intenten hacer algo” relativo a la reforma migratoria.
Lo anterior después de ser cuestionado por las palabras de McConnell, quien dijo ayer en una conferencia de prensa que sería “un gran error” que el mandatario tome acciones ejecutivas en materia de inmigración, porque “envenenaría el ambiente” para avanzar legislativamente en esta materia. McConnell también manifestó su deseo de trabajar con la Casa Blanca y rechazó la idea de que vaya a haber “un gobierno disfuncional” por tener un ejecutivo demócrata y un legislativo republicano.
El martes, la inmigrante guatemalteca Norma Torres logró un escaño como demócrata en la Cámara de Representantes, siendo así la primera congresista de origen centroamericano en este espacio.
Ver en la versión impresa las páginas: 7 A