La empresa alemana tiene capacidad de emplear a unas 2,500 personas en su planta en Nindirí. LA PRENSA/O. NAVARRETE

Dräexlmaier no se detiene

En la industria bajo régimen especial de zona franca la mano de obra nicaragüense ya no es únicamente reconocida por un corte preciso y buenos acabados en textiles y confección, sino que desde 2009 sobrepasó las expectativas que la empresa de capital alemán Dräexlmaier tuvo desde 2008.

En la industria bajo régimen especial de zona franca la mano de obra nicaragüense ya no es únicamente reconocida por un corte preciso y buenos acabados en textiles y confección, sino que desde 2009 sobrepasó las expectativas que la empresa de capital alemán Dräexlmaier tuvo desde 2008, cuando tomaron la decisión de abrir una planta más para la producción de arneses en América Latina.

Stefan Bude, presidente y director de finanzas de Dräexlmaier en la Región de Las Américas y a su vez responsable para la selección y arranque de operaciones en Nicaragua, asegura que este país es “un pilar económico para el desarrollo de sus objetivos”.

[doap_box title=»Directores nicas» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]El grupo inversionista alemán ha confiado tanto en el potencial de las personas nicaragüenses que la mayor parte de cargos de dirección a la fecha, son ocupados por nacionales manifestó Jonatan Oliveros, gerente de la planta Dräexlmaier en Nindirí. Esto debido al alto compromiso que cada uno presenta con la empresa y solo los dos cargos gerenciales más importantes son de extranjeros.

“Aquí no importa el pasaporte, sino el compromiso y valor agregado al equipo”, asegura el presidente y director de finanzas de Dräexlmaier en la Región de Las Américas y a su vez responsable para la selección e inicio de operaciones en Nicaragua, Stefan Bude.[/doap_box]

Actualmente este grupo emplea en sus plantas de México, Estados Unidos y Nicaragua a unas diez mil personas, de las cuales 1,400 las concentran en Nindirí, Masaya. Pero la tendencia es que ese número crezca a mediano plazo.

Tobias Neumann, gerente administrativo de la planta en Nicaragua, asegura que continúan en proceso de reclutamiento y que para el cierre de 2015 las plazas puedan oscilar entre 1,700 y 1,800 personas en la producción de los arneses o partes automotrices.

El Grupo Dräexlmaier es una empresa familiar que opera a nivel mundial, con sede en Vilsbiburg, Alemania. Desde su fundación en 1958, la compañía ha desarrollado y fabricado sistemas de arneses de cableado moderno, interiores exclusivos, componentes eléctricos y electrónicos centrales, con un claro enfoque en el segmento de automóviles de lujo.

El director de finanzas para la región, Stefan Bude, aseguró que a un plazo de tres años, ese número puede ubicarse en la capacidad total de las operaciones en planta, que es para 2,500 personas. Todo esto en dependencia de los contratos que consigan con las empresas que fabrican marcas de vehículos como: BMW, Mercedes Benz, Volkswagen, Audi, Porshe, Jaguar y otras.

“Si continuamos obteniendo nuevos proyectos de nuestros clientes del mercado premium para la producción de sus componentes, seguiremos con la estrategia de demostrar el alto nivel de calidad del producto que se fabrica en Nicaragua”, manifestó Bude, quien al pensar en nuevas inversiones dice: “Por supuesto que (Nicaragua) estará incluida en nuestra estrategia de crecimiento futuro”.

SOBREPASAN CALIFICACIÓN

Y es en este contexto que la mano de obra nicaragüense ha dejado de ser vista como óptima solo para los textiles, sino que desde la etapa exploratoria, “después de un análisis profundo y un detallado estudio de mercado en la región de América, Nicaragua destacó por su seguridad, su capacidad de apoyo estratégico para la instalación de negocios internacionales y la disponibilidad de personal”.

[doap_box title=»Gran despegue» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]Desde 2002, la producción y exportación total de arneses en el país ha crecido 21,159 por ciento, pues pasó de 2.7 millones de dólares en valor a ubicarse en 574 millones de dólares indican datos proporcionados por la Comisión Nacional de Zonas Franca (CNZF).[/doap_box]

Bude menciona que después de varias visitas, “confirmamos con creces que los nicaragüenses son gente comprometida y honesta; valores que son primordiales en nuestro Grupo y que nos hicieron ver que Nicaragua es una gran opción para una relación de negocios de largo plazo”.

Otro de los aspectos que al grupo inversionista llamó la atención desde la etapa exploratoria, previo a la instalación, según el director de finanzas, fue la calidez del nicaragüense.

“Desde el primer momento todos los extranjeros ya fueran alemanes, mexicanos, rumanos o estadounidenses, nos hicieron sentir muy bienvenidos. Para nuestro equipo, siempre es un placer viajar a Nicaragua ya que es un país bellísimo, con impresionantes paisajes y con muchísimas opciones para ofrecer a los visitantes. Nicaragua tiene mucho que ofrecer al mundo”, considera Bude.

GRAN INVERSIÓN EN CAPACITACIÓN

Jonatan Oliveros, gerente de la planta Dräexlmaier en Nindirí, afirma que en la primera etapa de instalación, un grupo de cuarenta personas fue seleccionado para capacitarse en una de las plantas en México.

“Creo que por cada persona se destinó entre 30 y 40 mil dólares por los meses que fueron necesarios ser capacitados en dicho país. Eso incluyó todos los gastos de estadía para la persona y fueron cuarenta los que viajaron”, relata Oliveros.

Asimismo, sostiene que los entrenamientos son continuos. Cada persona para poder desempeñarse en alguna de las áreas, primero tiene una entrevista con recursos humanos, donde les realizan pruebas de habilidades manuales, conocimientos básicos en matemáticas y psicomotoras.

Si la persona aplica, requiere un entrenamiento de tres meses en las instalaciones de la empresa. En esa fase la deserción puede ser apenas del dos por ciento.

Leda Suazo, con un año y medio de trabajar en la empresa, actualmente se desempeña en el área denominada F1X, que es la instalación de adaptadores. Ella no solo conoce sobre el proceso de un modelo de arnés, sino cientos que son requeridos en la empresa.

Los horarios de trabajo en Dräexlmaier se coordinan en tres turnos durante las 24 horas del día. Y dependiendo el turno, la meta de producción varía según el área de trabajo.

Para Gladys Cordero, quien habita en Masaya, la oportunidad de desarrollarse en esta empresa es buena, pues aunque no estaba acostumbrada a realizar tareas repetitivas como ahora, reconoce que el aprendizaje que ha tenido es “bastante satisfactorio”.

En este sentido, Stefan Bude recuerda que “las expectativas que tuvimos después de ver los resultados de nuestros análisis fueron cumplidas y en algunos casos hasta superadas. El compromiso, la calidad y capacidad de la gente de Nicaragua nos permitió que tuviéramos uno de los arranques más exitosos de la región de Las Américas de Dräexlmaier Group”.

Él reconoce el apoyo de todas las oficinas y representantes gubernamentales durante su proceso de establecimiento, quienes estuvieron prestos a la orientación, clarificación y explicaciones necesarias para lograr que cumplieran con todas las regulaciones aplicables.

Economía inversión mano de obra archivo

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COMENTARIOS

  1. Miguel Guzmán
    Hace 12 años

    Me pregunto yo que por qué no hablan de los salarios? Eso es esclavitud moderna. EXPLOTACION A LA MANO DE OBRA NICARAGUENSE.

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