La mágica historia de los Royals de Kansas City en esta temporada quedó lista para agregar su capítulo más brillante ahora y sobre el mejor escenario que el beisbol puede levantar: la Serie Mundial.
El modesto equipo, que ha seducido con su juego combativo y que ha elevado su nivel a peldaños grandiosos, completó una sensacional barrida sobre los Orioles de Baltimore, al vencerlos 2-1.
Así que 29 años después, los Royals están de regreso al clásico de octubre y lo han hecho con un ritmo perfecto, gracias a un picheo sólido, defensa precisa y bateo apenas suficiente.
Ayer mismo, Kansas City obtuvo la victoria sin sacar la pelota del cuadro interior, al juntar un infield hit de Alcides Escobar con un golpe a Norichika Aoki y una rola de Eric Hosmer, con un error del receptor Caleb Joseph.
Eso bastó para la victoria que selló el avance a la Serie Mundial por tercera vez para este equipo, que se impuso en el clásico de 1985 a los Cardenales, después de haber fallado en 1980 ante los Filis.
Jason Vargas se llevó la victoria, con rescate de Greg Holland, quien completó el esfuerzo de un bullpen espectacular, que completan Kelvin Herrera y Wade Davis.
Los Orioles se fueron de vacaciones forzadas, a pesar de que Ryan Flaherty conectó un jonrón en el tercer episodio,
su único respiro ante unos Royals que no le dieron ningún chance y que aún lucen hambrientos.
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