El sufrimiento es inevitable para los conductores que a diario transitan por la Carretera a Masaya porque en las horas pico la vía principal se mantiene embotellada y varios trechos de sus rutas secundarias están dañados por las lluvias.
Aunque ese es el escenario, según los pobladores de la zona, las autoridades de la Alcaldía de Managua no dan señales de tapar los baches que han aumentado en número y tamaño por la actual época lluviosa.
“Hace unos cuatro meses (está el problema) grave (…), no hay desagüe y al empozarse el agua la calidad del material (del asfalto) se daña más rápido”, manifestó Gilberto Cuadra, quien vive en Las Jagüitas y es testigo permanente de los apuros que pasan los conductores al cruzar la intersección del colegio Pablo Antonio Cuadra, entre Esquipulas y Las Jagüitas.
El deterioro del pavimento ha sido a consecuencia de los años y la falta de sistemas menores de drenajes en las calles de estos lugares.
ANHELO AFECTADO POR LA LLUVIA
A inicios de 2013 el secretario general de la comuna capitalina, Fidel Moreno, tras visitar dos proyectos viales en la ruta alterna de la vía a Masaya, aseguró que el tráfico mejoraría una vez finalizados porque los carros y camiones pasarían con agilidad.
Sin embargo, las obras que eran en Las Jagüitas y camino a Sabana Grande concluyeron y la realidad caótica es la misma debido a otros pegaderos.
ALCALDÍA VECINA NO APORTA
La vía que lleva del kilómetro 14.5 de la Carretera a Masaya hacia Veracruz y conecta con los caminos que finalizan con residenciales es otra que se observa con daños considerables.
Si manejar rumbo a Veracruz es incómodo, tomar la ruta hacia el residencial Puertas del Sol es un dolor de cabeza. Por muy buen conductor que pueda ser, los huecos no se pueden eludir. Aún así las autoridad de la municipalidad de Nindirí no atienden el problema.
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