El diputado sandinista José Figueroa aprovechó la conmemoración de los 24 años de fallecido del expresidente de la Asamblea, Carlos Núñez Téllez, para manifestar que las recientes reformas constitucionales rescataron la Constitución Política que se promulgó en 1987, en tiempos de Núñez.
Figueroa aseguró que la Constitución de 1987 promovía una política de defensa de la soberanía y el derecho ciudadano de elegir a sus autoridades, en alusión a que no había prohibición a la reelección presidencial consecutiva. Sin embargo, el diputado sandinista dijo que este espíritu se perdió con las reformas impulsadas por los gobiernos liberales a mediados de los años noventa.
El analista político Carlos Tünnermann Bernheim, exministro de Educación en los años ochenta, no cree que la Constitución de 1987 deba ser celebrada, porque era una “constitución presidencialista”, la cual tenía el espíritu de concentrar el poder en el ejecutivo y no establecía la prohibición a la reelección consecutiva, pese a que esto último “es una demanda histórica del pueblo de Nicaragua”.
“La no reelección ha sido una enorme inspiración de lucha de los nicaragüenses”. Carlos Tünnermann Bernheim, analista político y exministro de Educación.
Tünnermann recordó que fue hasta las reformas constitucionales de 1995 cuando se estableció la prohibición a la reelección presidencial consecutiva y se estableció “un verdadero equilibrio entre los poderes del Estado”, además de regresarle al poder legislativo la función de aprobar el Presupuesto General de la República.
“Yo no veo que valga mucho la pena celebrar la Constitución del 87, cuando en realidad las reformas (constitucionales) del 95 propiciaron más un sistema verdaderamente democrático”, afirmó Tünnermann.
El exfuncionario recordó que en la Constitución del 87, antes de cualquier reforma, no había prohibición o autorización expresa a la reelección, sino que decía que “el presidente y el vicepresidente de la República ejercerán su función durante un período de seis años, que se contará a partir del día 10 de enero de su toma de posesión, durante ese período gozarán de inmunidad”, indicó Tünnermann, citando la Constitución de 1987.
El analista político reiteró que las reelecciones son “incubadoras de las dictaduras, por eso el pueblo las ha rechazado siempre”.
“Y ahora estamos también con la reelección de Daniel Ortega, quien está incubando una nueva dictadura”, expresó Tünnermann consultado vía telefónica.
