Lazos para ellos

El corbatín, la pajarita o la corbata de lazo, era una pieza considerada como propia de actividades elegantes o solamente para vestuario de etiqueta. Hoy los arquetipos de la moda y el buen vestir han evolucionado y con la consolidación del estilo preppy, este accesorio, amigo infalible del esmoquin, ha salido a la calle para presentarse como uno de los elementos más fuertes en el vestir masculino.

El corbatín, la pajarita o la corbata de lazo, era una pieza considerada como propia de actividades elegantes o solamente para vestuario de etiqueta. Hoy los arquetipos de la moda y el buen vestir han evolucionado y con la consolidación del estilo preppy, este accesorio, amigo infalible del esmoquin, ha salido a la calle para presentarse como uno de los elementos más fuertes en el vestir masculino.

Las pajaritas están de vuelta y presiento que han llegado para quedarse, transformarse y tarde o temprano reinventarse en variantes de los accesorios del vestir en los hombres e incluso de las mujeres. Esta pieza se ha convertido en el accesorio trendy por excelencia, ya que representa la quintaesencia de lo chic, es actualmente la presa más codiciada por los fashionistas, ya que dice mucho del carácter de quien las luce.

Y aunque son perfectas cuando se lleva con chaqueta, van muy bien también para un look urbano moderno y casual. Actualmente pueden encontrarse hechas en variados materiales como algodón, gabardina, lino, raso, satén y el elegante jacquard (una seda ligera, que facilita la lazada). Las bow ties (a como las llaman los hipsters), son capaces de accesorizar un look con un toque retro, de elegante distinción, con o sin blazer, con conjuntos con jeans e incluso shorts. Se vale divertirse, siempre y cuando se haga con prudencia.

Los colores, estampados y texturas pueden ser para día, de transición o exclusivamente de noche. Guíese por el brillo de la tela, las combinaciones de colores o el tipo de estampado. Siempre las telas de tejidos más fibrosos y naturales serán apropiadas para el día y las más delicadas y satinadas para la noche. Siempre deben usarse en el cuello ocultando el último botón de la camisa, aunque usarla como un collar sofocante puede ser también una propuesta para los más arriesgados. Las hay de clip on, que son las que ya tienen el lacito hecho y las originales a las cuales hay que hacer el lazo directamente sobre el cuello, tarea un poco tediosa y genial para los más experimentados. Sigamos la conversación en las redes @CarlosReneCruz

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