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Lucía Navas
“Es muy positiva una tasa del 4.2 por ciento, son estándares altos en la región”, refiere. Algunos países como Costa Rica bajaron su proyección de crecimiento anual del 3.8 al 3.6 por ciento.
El gobierno de Nicaragua igualmente modificó a la baja el crecimiento del 4.5 y 5 por ciento, a 4 y 4.5 por ciento.
Chamorro considera que la tendencia que lleva el resultado a julio encaminan a que las proyecciones se cumplirán. Funides estima que el resultado sea entre 4 y 4.2 por ciento. “Tenés que tomar en cuenta que el efecto de la sequía no es pequeño, teniendo en cuenta que el treinta por ciento de la producción nacional depende de la agricultura”, dijo.
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La economía de Nicaragua mantuvo una tasa de crecimiento positiva a julio pasado, aunque más ralentizada respecto al mes anterior. El Índice Mensual de la Actividad Económica (IMAE) se situó en julio en 4.2 por ciento, favorecido principalmente por una mayor actividad productiva en los sectores pecuarios, manufactura, hotelería, comercio y silvicultura, financiero y pesca.
Sin embargo, uno de los “motores” principales como es la construcción, si bien su indicador interanual creció 6.2 por ciento, su comportamiento real en el año es muy bajo. La variación promedio anual de la construcción apenas fue de 0.3 por ciento a julio, registra el informe del Banco Central de Nicaragua (BCN).
A julio del año pasado las obras de inversión en desarrollo hicieron crecer a la actividad de la construcción un 41 por ciento.
La desaceleración en esta actividad “no sorprende”, afirma Juan Sebastián Chamorro, director ejecutivo de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides). Recordó que precisamente la baja en la inversión privada en 2014 es un factor importante de la reducción de las metas de crecimiento de la economía nacional.
“(Estos resultados del IMAE) no sorprenden y creemos que hay baja en la inversión por proyectos que no arrancan”, enfatiza Chamorro.
LA SITUACIÓN PECUARIA
La actividad pecuaria se recuperó fuertemente al repuntar en julio 12.2 por ciento, cuando en junio cayó 2.7 por ciento. Pero Chamorro coincide con el presidente de la Federación de Asociaciones Ganaderas de Nicaragua (Faganic), Salvador Castillo, que la recuperación es momentánea. Ambos observan que debido a la desnutrición de las reses, especialmente en la zona seca por la sequía, los productores están vendiendo sus animales y eso eleva la matanza en la industria.
“Hay mucho sacrificio de ganado hembra en la industria y eso es peligroso, porque son hembras reproductoras, creemos que esto tendrá algún tipo de repercusión el próximo año en cuanto a impactar negativamente el crecimiento de la ganadería”, dijo Castillo.
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