honor a alfredo barrera

JOAQUÍN ABSALÓN PASTORA

JOAQUÍN ABSALÓN PASTORA

Es muy recomendable —consejo para las nuevas generaciones amantes de la música académica creada por nicaragüenses—, leer lo que aparenta ser una sinopsis con tácita sugestión para el apunte, pero que en el fondo actuando con perseverancia en las 162 páginas, escudriñándolas con lupa enamorada, es el fruto de una investigación exhaustiva sobre la obra de tres clásicos de la música nicaragüense: Luis Abraham Delgadillo, Carlos Ramírez Velásquez y Alejandro Vega Matus, esculpidos en el quinto breviario de investigaciones de la música nicaragüense, dedicado al grupo de cámara Kinteto, del cual es viviente columna el maestro Donald Chamorro, tanto en las formas virtuosas de la interpretación como en la no menos y más trascendente para la posteridad del afán didáctico de forjar valores desde el púlpito de la ilustración.

El libro que recomendamos leer hay que dejarlo con firmeza en la memoria. Fue escrito por Alfredo Barrera, uno de los más valiosos investigadores de la creación sonora natal, alojado en las regiones misteriosas e injustamente reconocido por el trabajo que heredó a la cultura sobre el arte más influyente para penetrar en las honduras del recuerdo, el más proclive a darle centelleos a la reminiscencia no otro que el de la música, el libro es titulado Tres músicos académicos nicaragüenses y en él se refiere —desde luego— a la trinidad consagrada de una época que dio a la patria resplandores artísticos que no se han repetido.

La actual tiende más a posar en los aleros de la superficialidad, susceptible de extinguirse. Lamentable es sin embargo que la inspiración de ellos llore las penas del silencio en el archivo, viva en los signos del pentagrama, más no en la viva ejecución. Cuando se lee a Barrera se le puede escuchar con el poder de la imaginación.

Cultura

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí