Sin TPL Nicaragua perdería empleos
Lucía Navas
Ya los empresarios del sector de zona franca de Nicaragua están claros de que en 2014 “es poco probable” que el Congreso de los Estados Unidos (EE. UU.) tome una decisión sobre si extiende o no el beneficio conocido como Nivel de Preferencia Arancelaria (Tariff Preference Level o TPL) al país.
Por esa razón, a partir del 1 de enero de 2015 las empresas que elaboran prendas de vestir operarán sin ese beneficio y como consecuencia entre 10,000 y 15,000 trabajadores perderán sus empleos en todo ese año.
Dean García, director ejecutivo de la Asociación Nicaragüense de la Industria Textil y de Confección (Anitec), dijo que esos empleos se podrían recuperar completamente hasta 2016, siempre que el Congreso estadounidense extienda por 10 años más los TPL al país y en el 100% a todo el sector como lo están pidiendo.
“Los TPL para nosotros han significado duplicar en siete años lo que habíamos llegado a exportar en 15 años, es decir, pasamos de 715 a 1,430 millones de dólares en el período Cafta que comprende desde abril del 2006 hasta la fecha”, expreso Aguerri.
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Los TPL permiten a las textileras nicaragüenses exportar a EE. UU. un volumen máximo anual de 100 millones de metros cuadrados de prendas de vestir elaboradas con hilados y tejidos de terceros países que no forman parte del Tratado de Libre Comercio entre ese país con Centroamérica y República Dominicana (DR-Cafta, por sus siglas en inglés). Nicaragua es el único país del tratado con ese beneficio.
Pero el 31 de diciembre de 2014 vencen los nueve años de gracia de los TPL que EE. UU. dio para que en el país se instalaran plantas textileras.
García recordó que hay dos proyectos de ley en el Congreso estadounidense pidiendo la extensión: uno del 100% a todos los productos y un segundo solo para la mitad de las prendas fabricadas localmente.
“Hay una propuesta de Ley que puede ser rechazada o aprobada, pero esa propuesta de ley según los indicios que tenemos no va a poder ser discutida por el Congreso en el resto del año, eso en efecto práctico es que el 31 de diciembre finalizan los TPL”, afirmó García.
NO RESISTIRÁN MUCHO
García y José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), insistieron en que empresarios y sindicatos del sector y el Gobierno preparan acciones para minimizar en lo posible el impacto que las textileras operaren sin los beneficios de exportación a EE. UU.
Aguerri recordó que en toda la zona franca hay 108 mil puestos de trabajo, de los cuales 71 mil son en las empresas de confección y textil.
Pero sin TPL “las cifras preliminares es que tendremos una afectación entre unos 10,000 a unos 15,000 puestos de trabajo (perdidos). Estamos trabajando con los sindicatos para ver que el número sea mucho menor”, dijo García.
Anitec y Cosep creen que entre 6 meses y un año le tomará al Congreso de Estados Unidos decidir sobre las propuestas de los TPL.
Los planes alternos con las empresas y las compañías de las marcas de ropa internacional que se fabrican aquí son mantener las líneas de producción de prendas posibles. Anitec sostiene que un 30% de la producción de prendas de vestir dependen aún de los TPL, donde una parte podría seguir exportándose sin problemas porque la materia prima puede comprarse en textileras de Costa Rica, un país bajo el Cafta.
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