Judith Flores
Corresponsal / Miami
“No tenemos temor, seguimos trabajando, generalmente muchos de nosotros conducimos nuestros propios automóviles, nos movemos por todo el país en la misión que el Señor nos ha encomendado, tratando de ser voz de los que no tienen voz”, dijo el cardenal Leopoldo José Brenes, al ser consultado sobre el asedio que sufren algunos líderes de la iglesia católica en Nicaragua, durante una conferencia de prensa en Miami.
Uno de los obispos que sufre mayor acoso y persecución de parte del régimen en Nicaragua, es Juan Abelardo Mata, obispo de la arquidiócesis de Estelí, y presidente de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH).
Recientemente, se cumplió el tercer aniversario del crimen del párroco de la Concha, Masaya, padre Marlon Pupiro. La feligresía de esa localidad demanda el esclarecimiento del crimen, no cree en el resultado de la Policía, una institución parcializada a favor del gobierno.
El cardenal Brenes, reconoció que fue un duro golpe para la iglesia católica en Nicaragua, “pero por otro lado he reflexionado que la sangre derramada de un sacerdote, es un fermento, el asesinato del padre Marlon, ha fortalecido nuestra vida sacerdotal y ha sido un fermento en nuestras vidas y es un intercesor en el cielo, la justicia humana tiene sus debilidades pero la justicia divina tiene sus perfecciones“.
El alto jerarca de la iglesia católica en Nicaragua, y asesor del papa Francisco, realiza su primer visita pastoral en la ciudad de Miami, tras ser nombrado cardenal en febrero pasado, invitado por la arquidiócesis de Miami. El cardenal Brenes, ofició la noche del sábado una misa en la iglesia Santa Agatha, junto al arzobispo de Miami, Thomas Wensky.
La iglesia lució totalmente llena, el cardenal Brenes, fue recibido con calidez por centenares de nicaragüenses que asistieron al oficio religioso.
Brenes ofreció una conferencia de prensa para responder a distintas inquietudes de la prensa estadounidense sobre la situación que vive Nicaragua.
En torno al encuentro que sostuvo la Conferencia Episcopal, con el presidente inconstitucional Daniel Ortega, en el que hicieron entrega de un documento con todas las inquietudes de los que no tienen voz, el cardenal Brenes, dijo que esperan una respuesta del mandatario.
“Ahí se las dejamos y no pedimos respuesta para nosotros, lo más importante es que le responda a las inquietudes del pueblo, esperamos que en un tiempo no muy lejano responda a las inquietudes de la población”.
Sobre la presencia de grupos armados en el país, el cardenal dijo que la violencia solo engendra violencia.
“Monseñor Mata –obispo de Estelí, y presidente de la ANPDH- nos ha dicho que él en su diócesis ha tenido noticias de grupos armados inquietos por la situación y la forma cómo va el gobierno, en esto hemos sido muy respetuosos porque cada obispo conoce mejor la realidad de su territorio y la experiencia que se está viviendo, y así se habla. Nosotros escuchamos a monseñor Mata, y apoyamos la experiencia que él tiene e invitamos al estado a tratar con responsabilidad esto, si hay estos grupos a que se establezca un diálogo, porque como dice monseñor Mata, con las armas no se logra la paz, la violencia engendra violencia, y solo se combate con la paz”.
Aseguró que el papa Francisco, apoya la Reforma Migratoria, y que los obispos de Centroamérica abogan por una solución.
Reveló que los obispos de Centroamérica han enviado cartas al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, solicitándole una solución al problema Migratorio. Al mismo tiempo, anunció que será un tema que abordarán los obispos de la región durante la próxima reunión anual que se realizará en Nicaragua, el próximo mes de noviembre.
El arzobispo de Miami, Thomas Wensky dijo sentirse complacido porque el cardenal aceptó la invitación de la Arquidiócesis de Miami, “para que viniera a celebrar una misa con el pueblo nicaragüense en Miami, así como los nicaragüenses se pusieron contentos cuando fue nombrado cardenal, así también los nicas en Miami”.
Pie de foto: El cardenal Leopoldo José Brenes, en la iglesia Santa Agatha, en Miami. Der- izq. Padre Marcos Somarriba, párroco de la Iglesia Santa Agatha, cardenal Leopoldo Brenes, y el arzobispo de la arquidiócesis de Miami, Thomas Wensky.