El obispo católico de Estelí, monseñor Abelardo Mata, denunció por medio de una declaración al corresponsal de LA PRENSA en aquella localidad, Roberto Mora, que “se siente investigado” por la Policía.
Según monseñor Mata, a algunas personas detenidas por la Policía les preguntan en los interrogatorios qué relación tiene el Obispo con los grupos armados. Seguramente esto se debe a que monseñor Mata ha hablado reiteradamente sobre la existencia de grupos de alzados en armas por motivos políticos en algunas zonas del Norte de Nicaragua, de cuya existencia él y otros obispos tienen información debido a su estrecha relación con la población campesina.
Cuando los obispos hablan sobre cualquier tema de interés público, como es el caso de los grupos armados, lo hacen con criterio, con pleno sentido de responsabilidad y basados en informaciones debidamente comprobadas. De manera que si monseñor Mata dice que en algunos lugares del país existen grupos armados por motivos políticos, es porque realmente los hay. Sin embargo el Gobierno lo niega enfáticamente por medio de la Policía y el Ejército, que aseguran que son bandas de delincuentes comunes. Como hemos dicho en otras ocasiones, el régimen orteguista actúa igual que actuaba la dictadura somocista cuando surgían los focos guerrilleros del Frente Sandinista en Bocay, Pancasán, Zinica y otros lugares del país y el somocismo enfáticamente los calificaba como criminales comunes.
Con respecto a que la Policía indaga si él tiene vínculos con los grupos armados, monseñor Mata dice con generosidad que “está bien que cumpla con su deber” de investigar. Pero pide que lo hagan “conforme a las leyes”, que no busquen chivos expiatorios, que no repriman a quienes no tienen nada que ver con la violencia armada, como lo hicieron después de los atentados del 19 de julio, en Ciudad Darío, con muchas personas inocentes a las que les violaron brutalmente sus derechos humanos.
La denuncia de monseñor Abelardo Mata es muy seria y hay que verla con preocupación. Nadie puede poner en duda que el régimen orteguista espía y amenaza a todas aquellas personas que considera enemigas porque critican los abusos gubernamentales, exigen respeto a los derechos humanos y demandan cambios democráticos y libertad para elegir al gobierno. Un régimen como el de Daniel Ortega, que además de autocrático y dictatorial tiene el propósito declarado de quedarse para siempre en el poder al costo que sea, no se concibe si no es apoyado en un poderoso y eficiente aparato de seguridad y represión, sea legal o clandestino, abierto o solapado.
Cuando el orteguismo habla de “restitución” de derechos se debe entender que se refiere ante todo al restablecimiento de su “derecho” a tener mecanismos de seguridad y aparatos de represión contra todos los opositores y críticos que puedan significar un peligro para el poder dictatorial. De manera que monseñor Mata se encuentra bajo amenaza y todos los cristianos y demócratas tenemos que ser solidarios con él.
Ver en la versión impresa las páginas: 10 A