Elízabeth Romero
Entre el 20 de junio y el 10 de julio media docena de ciudadanos habrían realizado diversas reuniones para organizar los dos ataques que ocurrieron el 19 de julio contra caravanas de simpatizantes del FSLN, que dejó como saldo cinco asesinados y una veintena de heridos.
En conferencia de prensa, la jefa de la Policía de Nicaragua, primera comisionada Aminta Granera, afirmó que quienes habrían planificado la masacre fueron: Leonel Poveda, alias «Nahúm»; Rosendo Huerta, alias «Conejo»; Plablo Martínez, alias «Yalí», quien permanece prófugo; Wilfredo Balmaceda, Eddy Gutiérrez, alias «El Tigre» y José Ricardo Cortez, alias «El Cobra».
De esta manera, la Policía da por esclarecido el caso. Fueron tres los que dispararon, indicó Granera. Para ello utilizaron un Ak y dos escopetas.
«Se trata de una banda criminal, seudo-familiar. Eddy es cuñado de quien les llevó las armas. Tienen antecedentes criminales, vinculación a Los Zetas, asesinato a mujeres en otro país, extraditados por usurpación de identidad… son criminales. No hemos encontrado ningún indicio para afirmar de que se trata de un acto político. Se trata de una actividad criminal común y la estamos pasando a los juzgados correspondientes», enfatizó Granera.

DETALLES
La Policía sostiene que entre el 20 de junio y 10 de julio planificaron la masacre en casa de Leonel Poveda y Eddy Gutiérrez, en Ciudad Darío.
En las reuniones, dice Granera, participaron además de estos Rosendo Huerta, Pablo Martínez, Wilfredo Balmaceda y José Ricardo Cortez, alias «El Cobra».
La reunión del 10 de julio fue «clave». Ahí deciden que Jairo Obando, alias «Tu tun» es quien va a disparar, aseguró Granera.
El 16 de julio, a las 6 p.m fueron a reconocer el terreno en la camioneta de la hermana de Wilfredo Balmaceda. Allí iban según la Policía: Leonel Poveda, Pablo Martínez y Eddy Gutiérrez.
Esta información fue reforzada por Granera, a través de videos en los que aparecen Leonel Poveda, José Ricardo Cortez, alias «El Cobra» y Wilfredo Balmaceda detallando y hasta dramatizando en el lugar de los hechos.
Tal como había adelantado LA PRENSA, uno de los detenidos es «El Cobra», y que fue identificado por Granera como Ricardo Cortez Dávila, allegados a desmovilizados de la Resistencia lo identifican como la persona que anduvo supuestamente señalando a opositores.
A Cortez lo señala la Policía como la persona que ayudó a los atacantes a esconderse un ciber de San Isidro, Matagalpa, cuyo local es propiedad del también acusado José Oliver Meza. Así mismo, señala a Pablo Martínez como el que dio la orden de atacar las caravanas.
La comisionada mayor mencionó además a Zacarías Cano, alias «El Zanate» como otro colaborador el ataque ocurrido en el sector de el Wawule, en San Ramón, Matagalpa.
Los delitos imputados por la Policía contra estas personas son: conspiración, proposición, crimen organizado, asesinato, lesiones gravísimas, tenendia y uso de armas restringidas y daños a la propiedad.
El caso fue calificado como de «extrema complejidad» y tal como dijo la jefa de la Policía, la investigación fue realizada en «tiempo récord», 17 días.
OTROS ACUSADOS
El 4 de agosto pasado se realizó en Matagalpa la audiencia inicial contra otros cuatro acusados por esta misma masacre.
Se trata de los hermanos Juan José y Gregorio Torres, Erick Salgado y el transportista Walter Balmaceda, acusados por los delitos de conspiración y proposición para comisión de crimen organizado, asesinato y lesiones gravísimas.