Virus de ébola preocupación latente
[/doap_box][doap_box title=»Prevenir, no alarmar» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
El epidemiólogo Leonel Argüello sugirió que haya mayor control en el aeropuerto, porque “aquí lo que se entrega en los aviones es una hoja de control, pero lo recibe Migración y es necesario que sea el Ministerio de Salud quien las reciba y que al azar seleccione a unas diez personas y las interrogue sobre sus condiciones de salud”.
[/doap_box]
[imported_image_600x400_1407372851_7agostEbolaAmbitos02]
Génesis Hernández Núñez
Las imágenes parecen sacadas de una película de ciencia ficción: es muy difícil distinguir si son hombres o mujeres, pero ahí están, usando guantes, trajes y cubierta aislante sobre sus rostros e incluso reforzando las medidas de seguridad con grandes lentes especiales al tratar con los enfermos, violentamente atacados por el virus del ébola.
Viendo desde el otro lado del océano Atlántico las noticias sobre la situación de cuatro países del África Occidental podría parecer algo ajeno a nuestra realidad, pero como indica el epidemiólogo Leonel Argüello, cualquier enfermedad en cualquier parte del mundo puede transmitirse a otro país gracias a los aviones.
“Lo más que te vas a tardar son 36, 40 horas en volar hasta Nicaragua desde el lugar más lejano del mundo, así que desde el momento que hay comunicación aérea, cualquier enfermedad se puede transmitir de un país a otro”, explicó.
Pero también gracias a un avión, que cuenta con “dispositivo de aislamiento” y en el que solo puede trasladarse un paciente a la vez, es que se han podido trasladar a dos enfermos estadounidenses y a uno español a sus respectivos países.
Sin embargo aún más importante que la vía por la que lleguen los enfermos son las medidas que cada país tome y “en Nicaragua estamos en la calle de en medio: no hay información ni ningún tipo de preparación en el sistema de salud, que tiene un financiamiento bastante precario y en el que hay déficit para las enfermedades comunes, mucho más habría para el ébola, que es altamente contagioso y que seguramente haría temblar y probablemente colapsar el sistema de salud”, manifestó Ana Quirós, codirectora del Centro de Información y Servicios de Asesoría en Salud (Cisas).
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A