Redacción Internacional/EFE
Recomendaciones de no viajar a los países afectados y mayor control en aeropuertos son las principales medidas adoptadas en el mundo para prevenir la peor epidemia de ébola de la historia, que según la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha causado 1,711 contagios, 932 de ellos mortales en Liberia, Sierra Leona, Nigeria y Guinea Conakry, en este último inició el brote en marzo.
Además, España y Estados Unidos han optado por repatriar a sus nacionales infestados en Liberia, todos ellos misioneros (un médico, una enfermera y un religioso) que asistían a los enfermos de ébola.
SUSPENDEN VUELOS
Solo la aerolínea británica British Airways ha suspendido, desde el 5 y hasta el 31 de agosto, sus cuatro vuelos semanales a la capital de Sierra Leona y sus conexiones con Liberia.
El Ministerio de Exteriores del Reino Unido no ha emitido ninguna alerta en contra de viajar a la zona. Países como EE. UU., España, Alemania, Grecia, Bélgica o México, han desaconsejado viajar a la región afectada, pero la mayoría ha emitido avisos para que los viajeros tomen las precauciones de la OMS y han reforzado los controles epidemiológicos en sus aeropuertos.
En veinte aeropuertos internacionales de EE.UU., están en alerta para poner en cuarentena a las personas que muestren señales de contagio, la misma medida decidida por Marruecos, Tailandia, Malasia, Vietnam, Brasil o la India, que pidió información detallada de los 4,700 indios en los países afectados para poder identificarlos a su regreso a casa. Cuba mantiene un control diario de sus colaboradores en misiones médicas en África.
El último país afectado por este brote es Nigeria, el más poblado de África, donde a finales de julio murió un estadounidense llegado de Liberia con ébola y después la enfermera que lo atendió, informó ayer el Ministerio de Sanidad.
Con una mortalidad de hasta el 90 por ciento, no hay vacuna ni tratamiento contra el virus que se transmite por contacto directo con la sangre y fluidos corporales de personas o animales infestados y causa hemorragias graves.
Los expertos del Comité de Emergencia de la OMS estudiarán hoy si la epidemia constituye una “emergencia sanitaria de alcance internacional”.
Ver en la versión impresa las páginas: 12 A