San Salvador/AFP/ACAN-EFE
La Iglesia católica de El Salvador advirtió ayer que la violencia criminal y las extorsiones encaminan a este país a la autodestrucción.
“El nivel de autodestrucción (homicidios) que vivimos tristemente es tal que nos amenaza con el hundimiento nacional. Estamos a punto de ser lo que se llama un Estado fallido”, advirtió el arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar, durante la misa que puso fin a los festejos del Divino Salvador del Mundo, iniciados el 1 de agosto.
Para salir al paso de la violencia, el arzobispo pidió a los salvadoreños “hacer un alto” y pensar “cómo debemos actuar con las víctimas de la violencia, con los que están sufriendo los crueles ataques de la criminalidad”.
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El presidente salvadoreño Salvador Sánchez Cerén, quien participó en la misa, pidió a los salvadoreños tener “fe” y “trabajar por evitar que este país se hunda”, y prometió lanzar en el corto plazo el Sistema de Seguridad y Convivencia Ciudadana que incluirá el despliegue de más policías.
Sánchez instó a “darle esperanza a este pueblo, porque no se puede dejar vencer por el miedo, no se puede dejar vencer por las extorsiones; no se puede extorsionar al país”. Remarcó su “compromiso de trabajar juntos con todos los sectores y el Gobierno para disminuir las extorsiones, terminar con el crimen, llevar tranquilidad a las familias”.
El mandatario anunció hace varias semanas la implementación de una política nacional de seguridad, que ha presentado ante sectores sociales, aunque aún no la pone en marcha. Esa política se va “a desplegar poco a poco” en los municipios del país e incluirá a la policía comunitaria, inteligencia policial y “mayor presencia de la Policía Nacional”, que harán un “trabajo directo con las comunidades”, adelantó ayer.
El Gobierno de Sánchez Cerén también trabaja en la integración de una comisión de representantes estatales, de iglesias y sectores sociales que buscará la pacificación del país y que fue iniciativa de la Administración anterior de Mauricio Funes (2009-2014).
Tras la misa, la Conferencia Episcopal de El Salvador (Cedes) se comprometió a colaborar con el Gobierno en una comisión que ventile el problema de la violencia.
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