Leonor Álvarez
El cardenal Leopoldo Brenes y el obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio Báez, manifestaron que el retiro de la pena canónica al padre Miguel D’Escoto Brockmann es una decisión del papa Francisco que hay que respetar, pero no expresaron mayores comentarios sobre la vida sacerdotal de D’Escoto porque “no la conocen a profundidad”.
Este lunes se conoció que El Vaticano le devolvió la administración de los sacramentos al padre D’Escoto, a quien hace 29 años se le impuso una pena canónica por aceptar el cargo de canciller de Nicaragua, durante el gobierno sandinista de los años ochenta.
D’Escoto escribió una carta al papa Francisco para expresarle su deseo de volver a celebrar una misa “antes de morir”.
Por su parte, D’Escoto dijo ayer que el líder cubano Fidel Castro es un elegido de Dios para transmitir el mensaje del Espíritu Santo en América Latina.
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