Rezaye Álvarez M.
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Actualmente, Nicaragua y otros países de la región están atravesando el período canicular. Esto significa la instalación de una pared de aire caliente que imposibilita la formación de nubes, por lo que disminuye la cantidad de lluvia.
Marcio Baca, director de Meteorología del Ineter, dijo que aún cuando concluya el período canicular en el país, “la temperatura seguirá siendo alta”. Sumado a esto, la falta de humedad, el déficit de lluvia y los pocos vientos producirán una mayor sensación de calor corporal.
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La expresión “andar asoleado” está asociada con andar de mal humor. Esta comparación puede explicarse médicamente ya que la combinación del calor y la exposición al sol se convierten en un factor de “estrés biológico”, que puede traer consecuencias en la salud si no se toman las medidas adecuadas.
El médico internista, Vicente Maltés Montiel explicó que “el calor hace que en nuestro cuerpo se produzca liberación de adrenalina y eso lleva a que se cierren las arterias, eso es una vasoconstricción, entonces eso lleva a que aumente la velocidad del corazón que a su vez se traduce en una subida en la presión arterial”.
Según el doctor Álvaro Guerra, director del Hospital Central Managua, “los pacientes que padecen de problemas cardíacos y de presión arterial son más propensos a presentar problemas de hipertensión arterial y por consiguiente tener problemas de accidentes cerebrovasculares o ataques cardíacos”.
Por su parte, Maltés detalló que “si alguien es hipertenso y no anda controlado, se expone a un riesgo mayor y todos los problemas que van a derivarse será por esa subida de presión arterial”.
Condiciones como la obesidad o enfermedades crónicas como la diabetes, empeoran las condiciones de salud de las personas que están viviendo en zonas donde hay altas temperaturas.
RECOMENDACIONES
Ambos médicos mencionaron que hidratarse es una acción primordial para hacer frente a una situación de calor como la experimentada en los últimos dos meses .
Además, el doctor Guerra recomendó “evitar los cambios bruscos y la exposición a la luz solar, tomar abundantes líquidos, y en el caso de los pacientes hipertensos, tomarse periódicamente la presión”.
Por su parte, el doctor Maltés sugirió el uso de ropa de algodón y colores claros, pasteles, porque “son los que mejor se llevan con el sol y la claridad”.
Sobre la ingesta de agua, Maltés indicó que se debe tomar un promedio de dos litros o más por día, “dependiendo de la intensidad del calor y el lugar de trabajo. El que trabaja bajo el sol debe tomarse unos cuatro litros de agua”.
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