Las autoridades de salud de Nigeria reconocieron ayer que no pusieron de inmediato en cuarentena a Patrick Sawyer, un estadounidense que murió por ébola y anunciaron que ocho empleados de salud que tuvieron contacto directo con él ahora están aislados por tener síntomas de la enfermedad.
El ébola, que ha dejado casi 900 muertos en cuatro países africanos desde marzo, se extendió a Nigeria cuando Sawyer, viajó de la capital de Liberia a Lagos.
En la imagen el virus de la enfermedad
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