JERUSALÉN/ AFP/ AP
Hamás exige que se levante el bloqueo impuesto por Israel a Gaza, la apertura de puntos de paso en las fronteras, y la liberación de presos palestinos. Israel, que lanzó su operación para finalizar los disparos de cohetes de Hamás y destruir los túneles usados por los islamistas para infiltrarse en territorio israelí, exige que Gaza sea totalmente desmilitarizada.
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La Franja de Gaza estaba en calma la noche de este martes (hora local), tras 28 días de la ofensiva israelí Barrera Protectora que costó la vida de 1,875 palestinos, según el Ministerio palestino de Salud, entre ellos 430 niños y adolescentes y 243 mujeres. Además murieron 64 soldados y tres civiles israelíes.
Las armas callaron ayer en la mañana en favor de una tregua de 72 horas, negociada a través de Egipto, entre el movimiento islamista Hamás e Israel, cuyas tropas se replegaron del enclave palestino, lo que consolida las esperanzas de que esta nueva tregua sí sea respetada, a pesar de que Israel dejó claro que respondería “a cualquier ataque”.
Los esbozos de una solución para la destrozada y bloqueada Gaza están surgiendo: Noruega organiza una conferencia de donantes y el presidente palestino Mahmud Abás, quien tiene el respaldo de Occidente, aspira a supervisar la reconstrucción y reafirmar su autoridad en el territorio, perdido ante Hamás en 2007. Fuerzas leales a Abás serían desplegadas en los cruces fronterizos de Gaza para alentar a Israel y Egipto a retirar el bloqueo que impusieron ese año.
Médicos pudieron acceder a zonas anteriormente inaccesibles debido a los combates, en donde descubrieron nuevos cadáveres. En autos o en carretas tiradas por burros, miles de palestinos regresaron a sus casas, para ver si seguían en pie.
CUANTIOSOS DAÑOS
Según el viceministro palestino de Economía, Taysir Amro, la guerra causó daños estimados entre 4,000 millones y 6,000 millones de dólares en la Franja, un enclave de 362 km cuadrados con 1.8 millones de habitantes, sometido desde 2006 al bloqueo de sus fronteras con Israel y desde 2013 al cierre de sus pasos con Egipto.
El balance no toma en cuenta “los daños directos que impactan a la economía de Gaza y podría aumentar una vez que se sumen los efectos indirectos sobre la población”, más de la mitad de la cual vive bajo el umbral de pobreza, precisó.
Pocos minutos antes de que empezara a regir el alto al fuego, Israel y Hamás desplegaron su poder de fuego, como queriendo demostrar que tenían la última palabra antes de bajar las armas. Las sirenas sonaron en Jerusalén y Tel Aviv ante una última salva de 16 cohetes disparados desde la Franja de Gaza, mientras los aviones israelíes lanzaban cinco ataques contra ese territorio controlado por Hamás.
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