Leonor Álvarez
Un país donde el Gobierno predica la paz y el amor, pero sus simpatizantes y subordinados están organizados para agredir y reprimir a los opositores, para el obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, Silvio Báez, es «un país hecho de contradicciones, donde la mentira se vuelve verdad» y «donde cada día estamos volviendo a empezar la historia».
Monseñor Báez aludió de esa forma al gobierno del presidente inconstitucional Daniel Ortega, en momentos cuando existe un operativo del Ejército y de la Policía Nacional en municipios del norte del país, arrestando a ciudadanos opositores que son acusados sin pruebas de la responsabilidad del atentado armado contra una caravana de buses que trasladaba a simpatizantes sandinistas, el pasado 19 de julio.
Producto de este operativo también ha habido desapariciones inexplicables de políticos opositores y las casas son allanadas y saqueadas por encapuchados que tampoco dan explicaciones.
Nicaragua es «un país en el que el futuro es repetir el pasado, es un país lleno de contradicciones, y mientras Nicaragua no salga de este cúmulo de contradicciones (…) seguirá siendo un país de contradicciones… donde no se sabe qué es verdad y no se sabe qué es mentira», dijo Báez esta mañana, luego de salir de una reunión con sacerdotes en la parroquia Nuestra Señora de la Mercedes en Managua.
El pasado 31 de julio, la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), de la cual monseñor Báez es el secretario general, emitió un comunicado oficial, expresando su preocupación por la «situación de persecución, detenciones injustas, desaparición inexplicables de personas, terror y muerte» en los municipios del norte del país, expresó la carta de los obispos.