“El Presidente” llegó a los 60 años. Se siente un poco cansado de andar viajando como coach de bullpen, pero sus conocimientos sobre el beisbol y técnicas para lanzar sobrepujan al genio de la colina llamado Denis Martínez.
Sin hipérboles, Martínez habla con una elocuencia y mandato de un general certero y aunque piensa que el futuro de los pícheres nicaragüenses en las Ligas Mayores se ve empañado por la actitud y un entorno desfavorable, todavía confía a lo lejos que logren un establecimiento.
Sin distorsión del juicio, la pasión de comentar desbordada, insta al ganador de 245 victorias en las Grandes Ligas a pasar revista, sin parecer un vidente del deporte.
Al parecer está tomando descanso, ¿por qué ya no siguió como coach de las Menores?
Yo hubiera querido seguir, pero al cambiar al pitching coach querían darle la oportunidad que eligiera a su bullpen coach. Yo salí y las cosas pasan por alguna razón, pero también sentí los efectos de viajar y a mi edad el trajín de que el juego empieza a las 7:00 p.m. y uno tiene que estar a las 10:00 a.m. es molesto.
¿Es difícil que regrese?
A menos que me ofrezcan ser pitching coach de un equipo sí.
¿Cómo ve el futuro de Erasmo Ramírez?
Está bien complicado. A veces los mánagers te ayudan y te entierran. Para mí, Lloyd Mclendon le ha puesto tema y no ha logrado que Erasmo se sienta bien. Una vez leí que dijo que perdía a los bateadores con dos strikes, después le metió presión y ya ni strikes tiraba. Depende de la mentalidad y todavía está madurando.
¿Considera tiempo de cambio?
Cuando yo escuché que Milwaukee estaba interesado y Seattle lo quería cambiar me alegré, porque con ese mánager no va a ningún lado.
¿Usted lo ve establecido?
No establecido, pero tiene talento para pelear y hasta lograrlo.
¿Cuál considera la razón que ha afectado a Wilton López, quien no ha mostrado consistencia?
Él fue gastado con Houston, eso fue lo que escuché decir. Ahora ahí en Colorado la bola vuela y no tenés que ponerla alta porque te la sacan. Aún no ha hecho ese ajuste. También puede ser parte del cansancio que no está el sinker que lo caracterizaba. A lo mejor un cambio de equipo podría considerarse como una solución.
¿Cómo lo vislumbra a Juan Carlos Ramírez?
El chamaco tiene una recta potente, pero aún no encuentra la forma que lo lleve al triunfo.
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