Humberto Galo Romero
Las empresas locales que quieran aprovechar las oportunidades que ofrece desde el primero de agosto del año pasado, el pilar comercial del Acuerdo de Asociación (AdA) entre Centroamérica y la Unión Europea (UE), además de cumplir con requisitos de calidad y fitosanitarios, deben adaptar las etiquetas de sus productos a las nuevas normas que entrarán en vigencia en ese mercado a finales de este año.
“En diciembre de este año entra en vigor el reglamento RE 11-69, aprobado en el año 2011, el cual establece nuevos requisitos en el etiquetado para los productos que se comercializan en la Unión Europea”, manifestó Valentín Díaz, especialista en etiquetado, embalaje y empaque, del Programa Regional de Apoyo a la Calidad y a la Aplicación de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias en Centroamérica (Pracams), que implementa la UE a través de la Secretaría de Integración Económica Centroamericana (Sieca).
Esta nueva normativa —según Díaz—, contempla entre otras modificaciones, la unificación de la legislación entre los países europeos así como aspectos vinculados a la información nutricional que deben contener las etiquetas de los productos que se exporten hacia ese mercado.
“Lo más importante para los exportadores potenciales es resaltar la necesidad de que los productos y las empresas exportadoras cumplan con los requisitos que exige la UE, lo cual incluye asegurarse que estos no contengan residuos de medicamentos veterinarios prohibidos, y los que usen dejen en los productos, cantidades menores de las establecidas en los límites máximos de residuos definidos en los Reglamentos europeos”, explicó Díaz.
TAMBIÉN LOS ADITIVOS
Otro aspecto muy importante a considerar es el uso de aditivos, tales como conservantes, colorantes y saborizantes, ya que con frecuencia los aprobados en Estados Unidos son diferentes de los aceptados en la UE.
Díaz visitó el país la semana pasada para impartir un taller sobre este tema, dentro del marco del Euroforum. Iniciativa que desde mayo de este año impulsan en conjunto la UE, la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN) y la Sieca.
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Cereales que contengan gluten, crustáceos y productos a base de crustáceos. Huevos y productos a base de huevos. Pescado y productos a base de pescado. Maní (cacahuete) y productos a base de maní. Soya y productos a base de soya. Leche y derivados. Frutos de cáscara, apio y derivados, mostaza y derivados, granos de ajonjolí (sésamo), dióxido de azufre y sulfitos. Altramuces y productos a base de estos. Moluscos y productos a base de estos.
Segundo, notificar el contenido alto de cafeína en las bebidas, cuando superen los 150 miligramos por litro.
Tercero, ayudar a los consumidores a tomar mejores de cisiones de compra. Cuarto y último incluir el etiquetado nutricional del producto.
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Estas capacitaciones están destinadas a fortalecer las potencialidades exportables de cien pequeñas y medianas empresas (pymes), que pueden aprovechar las oportunidades comerciales que brinda el AdA, en un mercado de 500 millones de consumidores con alto poder adquisitivo. El fortalecimiento de la capacidad exportable de estas pymes incluye capacitación en materia de calidad, medidas fitosanitarias e inteligencia comercial.
Sigrid Morales, gerente de servicios de APEN, manifestó que este esfuerzo conjunto es un primera etapa para “evangelizar” a los empresarios locales. “En la medida en que las pymes nicaragüenses adapten sus productos a los gustos y preferencias del mercado europeo las posibilidades de ventas serán mayores. Ahí radica la importancia de este esfuerzo”, señaló Morales.
EL CAMINO POR RECORRER
Frutas frescas y procesadas, chía, cacao, café orgánico y miel son solo algunos de los productos que se podrían comercializar con buen suceso en el mercado europeo.
Morales destacó que como parte de las capacitaciones existe un componente de inteligencia comercial en la cual las pymes son dotadas de herramientas técnicas y asesoría que les permite ubicar los potenciales nichos de mercados para sus productos.
“Estas herramientas están disponibles en internet, son portales que contienen información sobre transacciones, requisitos de comercialización y certificaciones que deben cumplir para acceder a estos países”, menciona Morales.
Además, recordó que los productores locales tendrán la posibilidad de acceder al mercado europeo, en la medida que puedan adaptarse a los requisitos y demandas de este.
Díaz por su parte, reiteró que las empresas deben saber que los únicos requisitos obligatorios, establecidos por la legislación para exportar a la UE son dos. El primero es un sistema basado en el aseguramiento de calidad, para garantizar que todos los riesgos que pueden generar problemas con la inocuidad de los productos alimenticios están debidamente controlados. Y el segundo es un sistema de trazabilidad a través de toda la cadena de producción.
QUIEREN APROVECHAR
Llegar muy alto. Ese es el objetivo que persiguen los 52 socios de la Cooperativa Multisectorial Maracuyá (Comanor RL), de San Ramón, Matagalpa, los cuales formaron parte de los talleres del Euroforum.
“La oferta inmediata con la que contamos es fruta fresca pero para venderla al mercado centroamericano, sin embargo en el futuro tenemos planes de ofertar productos procesados hacia el mercado europeo”, señaló Gerald Enríquez, responsable de comercialización de Comanor.
Para lograrlo los socios de Comanor se preparan para exportar pulpa congelada y jugo concentrado de maracuyá. La cooperativa se encuentra en la fase de construcción de lo que será su planta de acopio y procesamiento, cuya inversión asciende a 78,000 dólares. Adicionalmente invertirán unos 25,000 dólares en el equipamiento de la planta.
“El área productiva que tenemos es de unas 200 manzanas cultivadas, cuyo rendimiento promedio ahora mismo es de 600 sacos de 45 kilogramos por manzana. Una vez que concluyamos la construcción de la planta, creemos que en el segundo semestre del año entrante podríamos iniciar la exportación hacia Europa”, precisó Enríquez.
Por su parte los 126 socios de la Cooperativa Cinco de Junio antes se dedicaban al cultivo de café orgánico en el departamento de Madriz. Pero las afectaciones provocadas por la roya los obligaron a diversificar su producción y ahora se preparan para conquistar el mercado europeo con chía y otros productos orgánicos, dice Fredman Vásquez, encargado de comercialización de la organización.
“En vista de eso es que nosotros hemos trabajado en el cultivo de chía orgánica y otros productos también de carácter orgánico, de hecho nuestros primeros envíos de este producto han sido hacia el mercado estadounidense, pero también en el futuro nos gustaría vincularnos con Europa”, mencionó Vásquez.
La cooperativa cuenta con el respaldo de una financiera extranjera y sus socios están en proceso de capacitación “para conocer de mejor manera los requisitos de otros mercados”. Vásquez mencionó que de acuerdo con la planificación de la cooperativa estarían en capacidad de exportar aproximadamente 1,500 quintales, es decir unos cuatro contenedores por año. “Tenemos el interés de los productores, la capacidad de siembra y el deseo de alcanzar estos mercados”, aseguró Vásquez.
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