Humberto Galo Romero
El sector ganadero del país ha lanzado un llamado de auxilio al Gobierno para que las muertes de ganado provocadas por la sequía sean asumidas como una emergencia.
La matanza industrial sumó un total de 213,300 cabezas de ganado. En tanto los datos sobre la matanza artesanal señalan que 45.7 mil animales bovinos fueron sacrificados.
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“Creo que es necesario que el Gobierno asuma este problema como un caso de emergencia, como cuando se presentan huracanes o terremotos y se destinen recursos, así debería ser tomado”, expresó Óscar Sobalvarro, productor ganadero y además presidente del comité organizador de la feria Expica.
Según cifras de la Federación de Asociaciones Ganaderas de Nicaragua (Faganic), dadas a conocer este fin de semana, desde mayo hasta julio se registra un total de 2,500 reses muertas en varios puntos del país, especialmente en el llamado corredor seco, integrado por varios departamentos del norte del país.
Sobalvarro precisó que debido a la falta de un plan de acción gubernamental los pequeños y medianos ganaderos han tenido que asumir medidas de contingencia, lo que ha provocado un incremento en sus gastos productivos.
CRÉDITOS BLANDOS
El directivo mencionó que una de las alternativas que han dado a conocer al Gobierno en las mesas de discusión está referida a la estructuración de créditos flexibles para el sector productivo del país.
“Creo que esto amerita que hayan créditos blandos para los ganaderos para que puedan mejorar y tecnificarse, establecer sistemas de riego, pero también el mismo apoyo debe darse a los agricultores”, dijo Sobalvarro.
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