Lucydalia Baca Castellón
Tomando en cuenta los efectos negativos que en el pasado el fenómeno de El Niño ha provocado en cosechas, pastizales, ganadería y la economía de los países afectados, que han derivado en muchos casos en crisis alimentarias, el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (Oirsa) emitió una serie de recomendaciones tanto a las autoridades agropecuarias como a los productores.
Entre las orientaciones para las autoridades están caracterizar las zonas en riesgo y las enfermedades y plagas endémicas de cada zona. Capacitar y transferir tecnología sobre manejo integrado de plagas y Buenas Prácticas Ganaderas y llevar a cabo una campaña de divulgación sobre el fenómeno y las recomendaciones técnicas pertinentes. Así como promover la producción en zonas de bajo riego y el almacenamiento de alimentos.
En el caso de los ganaderos se les recomienda desparasitar, vitaminar y suplementar a las reses. Descartar animales con problemas sanitarios, de fertilidad, producción y edad. Trasladarlos a zonas donde exista disponibilidad de alimentos y aprovechar los rastrojos y usar el material vegetativo de las cercas vivas para alimentar al hato.
También se advierte que ante el aparecimiento de diarreas y neumonías se deben tratar de inmediato para evitar deshidratación y muerte.
Para los agricultores las recomendaciones incluyen seleccionar cultivos y variedades tolerantes a sequías. Utilizar coberturas vegetales, especialmente leguminosas, para ayudar a mantener la humedad y la fertilidad del suelo. Usar prácticas de mínima labranza para propiciar la humedad en el suelo y la materia orgánica y revestir o impermeabilizar los canales de riego, para evitar la pérdida que provoca el mal estado de los canales y tuberías.
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