Desde hace tres meses, Manuela Hernández, habitante de la comunidad El Raizón, está padeciendo de fuertes dolores estomacales. Sus malestares se deben a que ha estado tomando agua con sabor a cloro y maloliente.
Otros pobladores que han consumido de esa misma agua, han acudido al centro de salud más cercano con padecimientos en los riñones.
LA PRENSA contactó a la oficina de la gerente de Enacal Ticuantepe, Josefana Moncada, pero dijeron que no se encontraba.
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Todos coinciden que esto se debe al consumo del agua que sale del grifo y que es provista por los pozos de Enacal, administrada por la sucursal de Ticuantepe.
“Quién sabe qué tiene esa agua creo que solo los del Silais podría averiguar. Todo este barrio que es El Raizón y las comunidades aledañas como Dirita, San Pedro, toda esa gente está afectada por esa agua, hasta los mismos de Enacal dicen que el agua está dañada”, comentó Hernández.
COMPRAN AGUA
Al consultar sobre cómo están haciendo para paliar esta situación, algunos vecinos manifestaron que tiene que comprar los bidones del vital líquido que llegan desde otros lugares, y que lamentablemente la gente de bajos recursos económicos tiene que beber de la mencionada agua, por falta de dinero, lo que a la postre les puede acarrear mayores perjuicios.
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