Israel envió este domingo un comando al interior de la Franja de Gaza y ha advertido a los habitantes del norte de ese territorio controlado por el movimiento islamista palestino Hamas de que efectuará a mediodía bombardeos masivos.
Un comando de la marina israelí desembarcó de madrugada en una playa de Gaza para atacar una lanzadera de cohetes. «La misión se ha llevado a cabo correctamente», anunció un portavoz militar, que precisa que cuatro soldados resultaron heridos leves en los tiroteos.
La rama militar de Hamas, las brigadas Ezedin Al Qasam, confirmaron que «se produjeron tiroteos intensos» con «soldados de la marina sionista» que intentaban penetrar en el noroeste del enclave.
Ésta es la primera incursión terrestre del ejército israelí desde que el martes lanzó una ofensiva aérea para destruir la capacidad de tiro de Hamas.
Evacuación «inmediata»
El ejército israelí ha advertido, a través de octavillas, a los habitantes del norte de la Franja de Gaza de que evacuen «inmediatamente» sus casas antes del mediodía (09H00 GMT), en previsión de bombardeos masivos en el sector a partir de esa hora. «Tenemos la intención de atacar las infraestructuras terroristas. La operación será breve. Los que no respeten las instrucciones, pondrán su vida y la de sus familias en peligro», advirtió.
El portavoz del ejército, el general Moty Almoz, dijo a los palestinos en la radio militar que deben «tomarse en serio esta amenaza, porque no se trata de una medida psicológica».
Por su lado, el primer ministro, Benjamin Netanyahu, dijo en la reunión semanal del consejo de ministros que Israel «está golpeando a Hamas cada vez con más intensidad».
«Hay que comprender cómo funciona nuestro enemigo. ¿Quién oculta armas debajo de los hospitales? Hamas. ¿Quién instala puestos de mando en edificios cerca de guarderías? Hamas», añadió el primer ministro. «Hamas utiliza a la población como escudo humano y atrae la desgracia a los habitantes de Gaza», añadió Netanyahu en declaraciones recogidas por la radio militar.
Los dirigentes israelíes no han dejado en los últimos días de amenazar con una operación terrestre de envergadura en la Franja de Gaza, que bombardearon por aire y por mar.
El ejército israelí ha movilizado a 40,000 reservistas y desplegado tanques y piezas de artillería junto a la frontera con la Franja de Gaza, un territorio superpoblado de 360 km2, con un índice de pobreza del 39% (según los datos del Fondo Monetario Internacional de 2011).
El sábado por la noche, la aviación efectuó unos veinte ataques, con lo que ya son 1.329 desde el inicio de la operación, precisó un portavoz militar.
Este domingo de madrugada, un adolescente palestino de 14 años y una mujer de 44 murieron en estos ataques, informó un portavoz de los servicios de socorro palestinos, Ashraf Al Qudra.
El sábado fue la jornada más sangrienta de la semana, con un balance de 56 muertos, entre ellos dos sobrinos del dirigente de Hamas en Gaza Ismail Haniyeh, pero también mujeres, incluidas dos discapacitadas, en un bombardeo contra el centro de acogida donde se encontraban y niños de corta edad.
En total, los ataques israelíes han dejado 165 muertos y más de 1.000 heridos desde el martes, afirman fuentes médicas. Según un balance de la ONU, el 70% de las víctimas son civiles y el 21%, menores.
Israel ha contabilizado en las últimas 24 horas 53 cohetes disparados desde la Franja contra su territorio, de forma que ya son 800 desde el martes. De ellos, 127 fueron interceptados por el sistema de defensa antimisiles. En total, han causado una decena de heridos, pero ningún muerto.
Asimismo, la policía israelí detuvo a diez manifestantes palestinos este domingo por la mañana en la Explanada de las Mezquitas, en el casco antiguo de Jerusalén, informaron fuentes policiales. «Decenas de manifestantes palestinos lanzaron piedras y petardos contra los policías que acompañaban a visitantes en el Monte del Templo (la Explanada de las Mezquitas). Entonces intervinieron otros policías con granadas aturdidoras para dispersarlos», explicó a la AFP una portavoz policial.
«Diez manifestantes fueron detenidos y dos policías resultaron heridos leves», dijo, y añadió que la Explanada de las Mezquitas fue cerrada a los visitantes.
Jerusalén Este, de mayoría árabe, ha sido escenario de altercados esporádicos desde el secuestro el 1 de julio del joven palestino quemado vivo.
La Explanada de las Mezquitas, llamada por los musulmanes el Noble Santuario y por los judíos Monte del Templo, es un lugar sagrado tanto para el islam como para el judaísmo y es fuente habitual de tensión entre las dos comunidades.
La ONU pide un alto el fuego
La espiral de violencia se desató tras el secuestro y asesinato en junio de tres estudiantes israelíes en Cisjordania, que Israel atribuye a Hamas. Fueron seguidos por el asesinato de un joven palestino quemado vivo en Jerusalén por unos extremistas judíos.
En el frente diplomático, los ministros británico, estadounidense, francés y alemán de Relaciones Exteriores abordarán este domingo un alto el fuego en la Franja de Gaza. Lo harán en Viena, donde se reúnen con motivo de las negociaciones sobre el programa nuclear iraní.
El Consejo de Seguridad de la ONU pidió de nuevo el sábado a Israel y a Hamas que pongan fin a las hostilidades y respeten el derecho internacional, en particular «la protección de los civiles».
El lunes está prevista una reunión de la Liga Árabe sobre el tema.
El ministro alemán de Relaciones Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, estará en Oriente Medio el lunes y el martes. «El ministro de Exteriores Steinmeier viajará mañana y pasado mañana a Oriente Medio», declaró el portavoz, sin detallar el programa ni las etapas de su visita.
Por su parte, Francia pidió a Israel «moderación en su respuesta» militar en Gaza a los disparos de cohetes de Hamas, declaró este domingo el ministro de Defensa, Jean-Yves Le Drian. «Condenamos los disparos de cohetes por parte de Hamas contra la población civil israelí, pero pedimos también a Israel moderación en su respuesta y en particular respetar el derecho internacional y evitar (…) víctimas civiles», afirmó Le Drian a varios medios franceses.
Pero el viernes, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, insistió en que su país no cederá «a ninguna presión internacional», pese a que el presidente estadounidense, Barack Obama, propuso mediar en el conflicto.