Edgard Rodríguez C.
Sandor Guido levantó un sinker de Julio Raudez, justo cuando estaba a punto de desplomarse en las cercanías del homeplate y lo envió hacia el jardín central, para acreditarse el hit número 1000 de su carrera en el beisbol nacional.
Y aun cuando la lista de bateadores de 1000 hits se ha engrosado, para Guido tiene un significado especial por el trayecto que ha tenido que transitar para alcanzarla.
“Quienes me conocen saben del sacrificio que he hecho para estudiar, trabajar y jugar. Y sobre todo sobreponerme a lesiones serias”, dice con emoción en su voz.
Ayer, Guido disparó los dos hits que le separaban de la aristocrática cifra ante Raudez. El número 1000, fue una línea al jardín central, que da brillo a una carrera iniciada en 1995 con los Leones.
“Lo más difícil han sido los accidentes que sufrí y que obligaron a una reconstrucción de mis piernas, pero estoy contento. Nunca me desanimé y le dos gracias a Dios y a mi familia por eso”, dijo.
Ver en la versión impresa las páginas: 12 A