EFE
Cafú, el excapitán de la selección brasileña, el último que levantó la Copa del Mundo, en 2002, fue literalmente expulsado cuando ingresó en el vestuario de la Canarinha a consolar a los jugadores por la goleada que infligió Alemania en el Estadio Mineirao, informó él a una televisión local.
Cafú responsabilizó al presidente de la Confederación Brasileña de Futbol (CBF), José Maria Marin, uno de los más criticados en la prensa por el desastre de Brasil en la fase semifinal del Mundial.
“El presidente dijo que no quería personas extrañas en el vestuario. Pero dije que no soy una persona extraña”, expuso el excapitán de Brasil.
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