Unos 6.6 millones de niños víctimas del conflicto sirio necesitan ayuda, anunció ayer el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), que lamentó una posible reducción de su ayuda por la falta de fondos.
“Estas cifras de julio de 2014 representan un aumento de dos millones respecto a junio de 2013”, declaró en una rueda de prensa en Ginebra Simon Ingram, portavoz de la organización.
Unicef indica que 5,1 millones de estos niños viven en Siria y 1.49 millones están refugiados.
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