Erasmo Ramírez tuvo un terrible regreso a las Grandes Ligas, al permitir ocho hits y cinco carreras en tres innings, con par de jonrones, ante los Bravos de Atlanta, y aunque salió sin decisión, no hay certeza que los Marineros de Seattle le entregarán la pelota para una nueva apertura.
Los picheos del rivense fueron descifrados con facilidad y lució muy frágil. Su repertorio estuvo por debajo de su nivel habitual. La bola rápida no pasó de 92 mph y a la altura del tercer inning andaba entre 88 y 89 mph.
Fue un mal día para el nica en el peor momento imaginable, porque venía de las Ligas Menores con la urgente determinación de demostrar que está listo para asumir el rol de quinto abridor de los Marineros.
El nica sigue con balance de 1-4, pero su efectividad subió a 6.82. En siete aperturas camina 33 entradas con 41 imparables, incluyendo nueve cuadrangulares, junto con 13 boletos y 28 abanicados.
De recibir una nueva oportunidad, abriría el lunes ante Tampa Bay.
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En lugar de eso, los Bravos le dieron duro a Erasmo, cuyo futuro inmediato en el equipo grande está en dependencia de la salud de Taijuan Walker, quien de acuerdo con varios reportes, podría volver a Seattle el fin de semana, lo que automáticamente enviaría de regreso al rivense a las Menores.
Erasmo no tuvo un solo momento de tranquilidad. De entrada fue atacado con doblete de Jason Heyward, sencillo de B.J. Upton, quien incrementó la presión al robar la segunda base, e imparable de Freddie Freeman impulsó la primera carrera.
El nica ponchó a Justin Upton en un intento por reaccionar, pero Evan Gattis le devolvió con furia un slider y la sacó de jonrón por el jardín derecho para producir tres carreras que pusieron el juego 4-0.
En el segundo inning, después de dos carreras de los Marineros, B.J. se fue de cacería al primer lanzamiento de Erasmo, una curva de 79 mph, y disparó un cuadrangular, mientras que en la tercera entrada, Gattis le volvió a dar de hit al nica, y junto con un doblete de Chris Johnson y un boleto intencional a Aldrenton Simmons, lo hicieron lidiar con una situación de bases llenas, la cual resolvió haciendo abanicar al lanzador rival, Gavin Floyd.
En el inicio del cuarto episodio, con dos a bordo sin out, Erasmo venía al bate, pero Stephen Romero fue llamado de emergente, y con un jonrón empató el juego 5-5, salvando al pinolero de una posible derrota.
Seattle ganó 7-5, gracias a un vuelacercas de John Buck en el séptimo, pero Erasmo no dejó una buena impresión.
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