Fernando Bárcenas

El Estado laico, conquista humana

El doctor Humberto Belli, en su último artículo de opinión en el Diario LA PRENSA, me invita a debatir con él sobre el matrimonio.

La tolerancia y la tutela legal que asiste como derecho constitucional a todas las formas de familia es una importantísima conquista para la humanidad. No hay, por ello, argumento alguno que pueda demostrar que una forma de familia (basada en el matrimonio cristiano o basada en la indisolubilidad del vínculo conyugal) sea superior a las demás alternativas de convivencia familiar, como pretende obstinadamente el doctor Belli.

En realidad, la posición del doctor Belli radica en su interés manifiesto de incluir el tema de la familia en el diálogo entre los obispos y Ortega, con el fin que se promulguen leyes que discriminen, incluso con cargas fiscales, las uniones de hecho estable, y que se dificulte legalmente el divorcio unilateral.

El doctor Belli intenta disminuir, aún más, los derechos democráticos, con el pretexto que el Estado debe privilegiar el matrimonio cristiano. Políticamente, le resta por explicar cómo es que Ortega —que ha destruido la institucionalidad como nunca antes en nuestra historia— se convierta, ahora, en el vehículo adecuado para fortalecer la familia.

Es más simple comprender que Ortega se avenga, con gusto, a conceder a los obispos la ulterior restricción religiosa de los derechos ciudadanos, que propone el doctor Belli.

En este caso, el diálogo con Ortega —necesariamente, un acontecimiento político— pudo servir de escenario para levantar una consigna que debilitase el monopolio político de la dictadura orteguista. Había que atacar de raíz la corrupción (cuyo adalid es el principal interlocutor del diálogo con los obispos). Es Ortega quien propicia la impunidad, la independencia hegemónica permanente de la burocracia estatal y la nula rendición de cuentas.

Sobre cómo arrestar el absolutismo creciente, los obispos debieran dialogar. Pero, con la ciudadanía, para acompañarla en sus luchas contra el régimen corrupto de Ortega.

“Mi posición —escribe Belli— es que el matrimonio estable es socialmente más beneficioso que otras alternativas”.

Lo esencial es que la estabilidad conyugal no se consigue con leyes represivas o con privilegios al matrimonio cristiano. En el intento de darle un sustento “científico” a la susodicha superioridad de la unión matrimonial, respecto a la unión de hecho estable, Belli insiste:

“Los casados gozan de mejor salud física, emocional y psíquica, y están más estimulados a aumentar sus ingresos, que los que viven solos o cohabitan. Igual sus hijos”.

La salud física, emocional y psíquica en el seno de la familia es una consecuencia de la correlación estadística entre variables económicas y sociales con la salud. Dependen de variables tales, como el desempleo, el desgaste por el trabajo físico, la desnutrición, los bajos salarios, la informalidad, las deplorables condiciones habitacionales (falta de agua potable, de letrinas, la exposición a químicos tóxicos), la falta de acceso a la atención médica en centros de salud (a vacunas, antibióticos, diagnóstico, etc.), la tasa elevada de embarazo adolescente, la exposición a la incidencia de enfermedades endémicas (paludismo, Vibrio cholerae, dengue, etc.).

De modo, que para mejorar la salud familiar es sobre esos elementos sociales que se debe actuar, no sobre el contrato matrimonial.

Por desgracia, el doctor Belli cita fuera de contexto a las Naciones Unidas:

“Las Naciones Unidas ponían de manifiesto que sin una familia fuerte la sociedad se va debilitando cada vez más”.

La pobreza y las desigualdades desintegran cada vez más la familia, por la marginalidad social. Basta comprobar que el 17 por ciento de nuestra población ha emigrado del país.

La familia no es el contrato matrimonial. Fortalecer la familia no pasa por el matrimonio (ni las Naciones Unidas han planteado semejante cosa). La familia, en todas sus formas, con matrimonio o sin él, es la célula básica de la sociedad. Es una forma indispensable de solidaridad humana y de economías de escala que debe extenderse a la comunidad, con formas organizativas de participación directa, social y política, que recojan la prevalencia del interés colectivo.

Sin embargo, la unión conyugal es un convenio que admite causales de separación, distintas a la muerte. Inevitablemente habrá causales unilaterales, dada la complejidad del ser humano, cuya libertad individual es una responsabilidad existencial ineludible.

El autor es ingeniero eléctrico.

Columna del día Opinión Estado matrimonio archivo

COMENTARIOS

  1. Luis G.Urcuyo S.
    Hace 12 años

    En ninguno de los artículos del Dr. Belli aparecen las afirmaciones que Bárcenas le atribuye. Para ilustración del artículista, en USA, desde que llegó Obama,quien ha tratado de invalidar la fortaleza del matrimonio, base de la familia y por ende de la sociedad, el número de madres solteras se ha incrementado sin control; y, al presente, 49 millones de norteamericanos viven de food stamps (stampillas alimenticias del estado) y 16% de la población en absoluta miseria ¿Qué tal?

  2. Adán
    Hace 12 años

    Excelente artículo.

  3. Manuel.
    Hace 12 años

    Estoy completamente de acuerdo con este ingeniero. Su palabra es orientadora sobre temas que a menudo no tenemos capacidad para comprender adecuadamente. Ojalá que continúe usando esta tribuna del pueblo para guiarnos. Quizá pronto podamos salir de este laberinto.

  4. Thomas Zavala
    Hace 12 años

    Bravo!! Barcenas usted si que sabe de que esta hablando, Belli vive en la luna con el Opus Dei igual que Daniel y la primera dama con su socialism Cristiano solidario y no se cuantaos disparates mas.

  5. Obs!
    Hace 12 años

    Belli nunca ha vivido en países de mayor desarrollo humano que USA (donde se da más importancia a la individualidad de la persona que a la comunidad de personas). En los países escandinavos, por ejemplo, la unión sin matrimonio (sambo o sammanboende: los que viven juntos) es mayor entre la población (han evolucionado, porque sólo se requiere de voluntad y no un contrato coercitivo como pretende Belli).

  6. Hace 12 años

    La formación de la familia pasa necesariamente por el matrimonio. Aunque sí estoy de acuerdo con el derecho al divorcio unilateral, lo cierto es que un divorcio es el reflejo de la falta de compromiso de parte de quien lo solicita. Cuando uno se casa no dice que lo hace por determinado tiempo, sino por toda la vida. De modo que divorciarse es faltar a esa palabra empeñada. Es falta de carácter.

  7. evita
    Hace 12 años

    Competamente de acuerdo con el Sr. Bárcenas. Solo agregaría un elemento que contribuyen a la inestabilidad de la familia y que no puede ser ignorado: la violencia en todas sus formas.
    Los nicaraguenses debemos salir del oscurantismo en que nos mantienen y quieren seguinos manteniendo, estos espacios deberían ser más publicos porque son educativos.

  8. Hace 12 años

    Si el problema radicase en esas dificultades externas, en EU no habría tantos divorcios, ni tantos problemas sociales producto de padres ausentes. Fortalecer la familia sí pasa por el contrato matrimonial, en el cual el hombre y la mujer se comprometen a dar lo mejor de sí por el bien del otro y de los hijos, esto basados en el amor como una decisión. Estoy de acuerdo con ciertos puntos del Dr. Belli, y con ciertos puntos en desacuerdo. Pero el Sr. Barcenas está completamente equivocado.

  9. anciano
    Hace 12 años

    Ambos señores se equivocan en muchos aspectos, uno de ellos: Belli cree que el matrimonio religioso es mejor y el otro cree que basta con la unión de hecho estable, ambas apuestas están equivocadas, por mi parte creo que el matrimonio hay que alentarlo es importante, se requiere educación y conocimiento profundo del matrimonio con el objeto de q los jóvenes lo valoren y lo defiendan, si el estado no le da valor, individuos de diversidad sexual minoritaria se quedaran con el y lo destruirá

  10. Solon
    Hace 12 años

    No entiendo porque tanto ataque al articulo de Belli, en lugar de proponer algo concreto con independencia de los argumentos anteriores. La defensa de la familia si pasa por un contrato matrimonial, para que son los contratos? esto le da no solo legitimidad, sino compromiso más que moral. Si la palabra fuera suficiente, entonces no existirían los contratos legales de ninguna índole. Es decir, solo las uniones de hecho, se separarán al ruido de los caytes.

  11. creyente
    Hace 12 años

    El Dr. Belli, deja una duda en sus escritos: mano suave con las acciones inconstitucionales del orteguismo.

  12. jose
    Hace 12 años

    Estoy de acuerdo en ciertas cosas con ambos autores, aunque me parece que ambos se enfocaron en puntos muy diferentes y por eso suenan contradictorios, pero es parte de la democracia. Lo cierto es que el matrimonio es sumamente importante para tener estabilidad en la familia ya que es un compromiso de toda la vida y denota que las parejas saben lo que desean. Si los jovenes andan a la libre, cada quien hace lo suyo, como criaran bien a sus hijos???

  13. Sergio Octavio
    Hace 12 años

    El Dr. Humberto Belli, mañosamente pretende olvidar que el Código Civil, define al Matrimonio como un Contrato solemne, los contratos por definición acarrean cargas y obligaciones para ambas partes, mismas que pueden rescindirse.- No es necesario, que las partes estén unidas por el vínculo matrimonial, ni obligar a las partes a contraer matrimonio para que alcancen el nivel de felicidad y bienestar del que habla el Dr. Belli, no es una condición necesaria.

  14. jose
    Hace 12 años

    El que no se casa no le da el lugar que se merece a su mujer o bien la mujer desea andar de loca y no quiere nada amarrado. Es importante casarse para dar estabilidad y sentir que hay un profundo compromiso para el hogar e hijos. De lo contrario cada quien anda buscando otras cosas en la calle y es muy inmaduro. El matrimonio (cualquiera que sea) es sinonimo de respeto, seguridad y confianza. La union libre es parte del degenere del modernismo y sus consecuencias actuales (ver estadisticas)

  15. jose
    Hace 12 años

    Señores, me disculpan, si uds son solo juntados pues talves lo ven asi de facil. Pero el modernismo que insinua la union libre sin ningun tipo de compromiso acarrea muchos problemas e inestabilidad. El matrimonio es algo sagrado y algo que los catolicos estamos promoviendo para el bienestar de las familias. Ojala no me sensuren pero desearia que las personas miraran con mas seriedad este asunto introducido por el Sr. Belli y un poco desvirtuado por el Sr. Barceras.

  16. Panchito Nicaragua
    Hace 12 años

    Para los Cristianos y agrupo en esta definicion a todas sus variedades ,el matrimonio aparte de ser un contrato, es un sacramento y he alli la diferencia con los ateos, como parece ser el Sr Barcenas. Las posturas son irreductibles. Uno ve la union sin el compromiso espiritual que para los Cristianos conlleva y sin ningun amarre, que puede ser quebrantado en cualquier momento.Una relacion, sin el element de perdurabilidad, es fragil y presto a romperse X cualquier disgust.K pasa con los hijos?

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