Luis Sánchez Sancho

El impaciente de Áulide

En la literatura sobre la mitología griega se puede encontrar dos personajes con el nombre de Órnito. Nombre curioso, por cierto, porque significa pájaro y de allí que la ornitología sea el estudio científico de las aves.

Uno de los personajes mitológicos que tienen el nombre de Órnito es de ilustre abolengo, pues su padre fue Sísifo, quien fuera condenado por los dioses a empujar una pesada roca a la cima de una montaña, y lo logra, pero cada vez que llega a la cima el peñasco rueda hacia abajo y el infortunado Sísifo tiene que volver a empujarla hacia arriba, por toda la eternidad. Sufrimiento extremo, sin duda, aunque un ilustre filósofo (el argelino francés Albert Camus) escribió en su ensayo El Mito de Sísifo que este, en su esfuerzo de subir y volver a subir la pesada roca, seguramente encontraba la felicidad.

Pero no solo por su padre, Sísifo, es ilustre la alcurnia de Órnito. También lo es por su madre, Mérope, una de las Pléyades, como se conoce a las siete hijas de Pléyone que fueron subidas al cielo por Zeus para que escaparan del acoso sexual del gigante Orión. Desde entonces las Pléyades son unas estrellas visibles en el cielo que forman la constelación conocida precisamente con ese nombre. Y por eso es que en el firmamento se ve la constelación de Orión, que parece perseguir a las Pléyades, pero detrás de él va siempre la constelación de Escorpión, empeñado en volver a morder el talón de su víctima.

Las hijas de Pléyone eran siete. Sin embargo las estrellas que forman la constelación de Las Pléyades son seis. Esto se debe a que Mérope, la madre de Órnito, aunque también está en el cielo y forma parte de la constelación, sin embargo no se puede ver porque no brilla igual que sus hermanas, ya que fue la única de las hermanas que no se casó con una divinidad, sino con un hombre mortal.

El otro Órnito que se puede encontrar en la literatura sobre la mitología griega, es un príncipe de Acadia. Su verdadero nombre es Teutis, pero se le conoce como Órnito talvez porque era apodado pájaro.

Este Órnito fue uno de los muchos reyes y príncipes griegos que pretendieron casarse con Helena, la bella hija que Zeus, transformado en cisne engendró en Leda. Órnito se comprometió junto con todos los demás pretendientes a la mano de Helena, a ayudar al afortunado que consiguiera casarse con aquella mujer que fue considerada la más bella del mundo e incluso del Olimpo, en caso de que algo malo le ocurriera. Menelao, rey de Esparta, es quien logra casarse con Helena, y cuando esta es raptada por el príncipe troyano, Paris, Órnito tiene que formar parte del gran ejército organizado para ir a Troya a rescatar a la esposa del rey espartano.

Antes de cruzar el mar para ir Troya, que estaba situada en las costas del Asia Menor, donde ahora es Turquía, los barcos de todos los reinos y principados de Grecia se concentran en el puerto de Áulide. Pero no pueden zarpar porque la diosa Artemisa, la que los romanos llamaron Diana, ha detenido al viento para que no sople las velas de las naves. Artemisa está enojada con Agamenón, rey de Argos y Micenas, quien es el comandante en jefe de la flota griega. El enojo de la diosa se debe a que Agamenón le prometió sacrificar lo más hermoso que naciera en su reino unos años atrás, pensando que sería un becerro, pero quien nació primero fue la preciosa Ifigenia, la última de sus hijas.

Mucho tiempo han debido quedarse los griegos en Áulide, esperando que los vientos vuelvan a soplar. Pero Órnito es muy impaciente y decide marcharse, a caballo, de regreso a su casa en Acadia. Entonces Artemisa toma la forma de un hombre y trata de detenerlo, pero Órnito la ataca con su espada y la hiere en una pierna .

Órnito sigue su camino y al llegar a su tierra encuentra que su gente está siendo atacada por una extraña peste. Suplica a Órnito a los dioses en favor de su pueblo y un oráculo le dice que debe desagraviar a Artemisa. Obediente, Órnito erige un templo para honrar a Artemisa, a cuya estatua venda una pierna en señal de arrepentimiento. Satisfecha, la diosa perdona a Órnito y la peste desaparece del país de los acadios.

Columna del día Opinión

COMENTARIOS

  1. jose
    Hace 12 años

    Sr.Luis Sanchez Sancho. Respeto sus conocimientos sobre todo lo que escribe sobre las milotogias, griega,romana,etc. pero me gustaria que escribiera sobre las costumbres paganas y que han sido adoptadas por las religiones, y que en esta forma estamos celebrando cosas paganas disfrasadas por la religion, como el nacimiento de Jesuscristo que nadie sabe cuando fue, pero que celebramos el 25 de diciembre, que es cuando los paganos celebraban al dios sol Nimrod y otros muchos.Gracias.

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