Josué Bravo
Corresponsal / Costa Rica
El presidente entrante de Costa Rica, Luis Guillermo Solís y el canciller saliente, Enrique Castillo; dejan abierta la posibilidad de que el presidente de inconstitucional de Nicaragua, Daniel Ortega, pueda asistir de última hora al traspaso de poderes este 8 de mayo en San José.
Solís, quien recibirá la presidencia de manos de la saliente Laura Chinchilla, no descarta la asistencia de Ortega a su investidura, tomando en cuenta que hace 4 años, cuando Chinchilla asumió el poder; el líder sandinista llegó a Costa Rica el mismo día.
“La decisión de concurrir o no puede revertirse en el mismo momento en que se está realizando la toma de posesión. Hace 4 años el presidente Daniel Ortega llegó al país el mismo día de la toma de posesión, a pocas horas, yo diría minutos antes de la toma de posesión”, declaró Solís.
La duda sobre la visita de Ortega se da luego que Solís marcara sus diferencias con Nicaragua al evitar un diálogo bilateral debido a conflictos fronterizos, y que la invitación al nicaragüense lo hiciera por la vía diplomática y no de manera personal, como ocurrió con el resto de mandatarios de la región.
“A veces, cuando llega, llega el mismo día sin avisar nada antes. Puede ser que sí venga, no se sabe lo que podría pasar”, señaló por su parte Castillo a la prensa local desde México.
Hasta ayer, según Castillo, Ortega no había confirmado su asistencia al traspaso de mando de la próxima semana, al cual ya confirmaron 9 jefes de estado.
“Hay otros gobiernos que no serán representados por figuras presidenciales, muchos de ellos la mayoría, hay países que no se han acreditado por completo”, matizó Solís. En Costa Rica sigue importando la asistencia o no de Ortega y el rumbo de las relaciones diplomáticas con Nicaragua cuando asuma el nuevo gobierno.
El canciller designado, Manuel González, quien fungió como Ministro de Comercio exterior entre 2004 y 2006, mientras era Abel Pacheco el presidente de Costa Rica; dice que la agenda bilateral entre los dos países debe continuarse aunque reiteró que las relaciones con Nicaragua ya las definió Solís, quien se ha desistido a un diálogo con el líder sandinista.
“La agenda bilateral existe y hay que continuarla. Tenemos que ver qué se resuelve en los casos que están actualmente en la Corte de La Haya. El presidente electo ha sido muy claro, ya ha definido la política de relación con el hermano país de Nicaragua”, fueron las primeras declaraciones de González, después de haber sido presentado como miembro del nuevo gabinete.
“Yo tuve mucha relación con ese país como Ministro de Comercio Exterior, tengo un gran afecto y un gran respeto con el pueblo nicaragüense y eso no tiene porqué cambiar, independientemente de los conflictos que existan, sobre los cuales tenemos posiciones absolutamente claras y por eso hemos recurrido a los foros internacionales para que se respete nuestra soberanía y nuestra integridad nacional”, puntualizó.