Dado que las obras del Canal comienzan a finales del 2014, paralelo a las construcciones de la megarrefinería “Supremo Sueño de Bolívar”, y de Tumarín, tendremos una escasez de mano de obra calificada que hará necesario un esfuerzo especial por el presidente del Consejo Nacional de Universidades (CNU).
1. Al inicio se necesitarán zapadores, dinamiteros, operadores, mecánicos y choferes de equipo pesado, dispuestos a vivir largos periodos en tiendas de campaña en la RAAS. Mientras nuestros operarios regresan del exterior capacitados en escuelas tecnológicas, (previo aprendizaje del idioma), podría importarse operarios chinos experimentados, pues muchos de los que construyeron “Las Tres Gargantas” están actualmente desempleados. (El Lamento de las Tres Gargantas, El País, 21/5/2006)
2. Para 2017 se necesitarán operadores y mecánicos de lanchas y dragas. La Asamblea Nacional debería destinar parte del seis por ciento para apoyar al Centro Juvenil Don Bosco, Intecna, Inatec y el Instituto Juan Pablo II, para que abran programas de capacitación de operadores y mecánicos en el Cocibolca y Xolotlán. La escala de las dragas es muy diferente a las que opera Edén Pastora en el río San Juan. Mientras se concluye esa labor, habrá 24 millones de chinos solteros por falta de mujeres en China, dispuestos a venir. (20 minutos.es 11/1/2010)
3. Antes del 2020 se necesitarán ingenieros de caminos, oleoductos, ferrocarriles y todo lo ligado a rutas paralelas al Canal. Nuestra producción de ingenieros es bajísima, desde su fundación hasta 2014 la Universidad de Ingeniería (UNI) ha graduado solo 5,000 ingenieros. (http://www.uni.edu.ni /Alma_Mater/Historia) La última prueba de matemáticas a los bachilleres proyecta que pasarán décadas antes de tener suficientes ingenieros nicas capacitados para llevar a cabo esas labores. (Maestros Nicas Aplazados. LA PRENSA, 21 Feb. 2014).
Don Telémaco debería canalizar parte del presupuesto del CNU para capacitar maestros de aritmética para primaria, álgebra, trigonometría, física, química y cálculo para secundaria, y catedráticos de investigación de operaciones. Mientras nuestros graduados de secundaria tengan bajos índices en matemáticas y ciencias no estaremos en capacidad de producir los ingenieros que se necesitan para el Canal. Para mientras, hay ingenieros chinos listos para trabajar.
4. Para no partir a Nicaragua en dos como resultado del Canal, se necesitan de tres a seis puentes de 2.5 km de largo y 175 metros de altura que crucen el Canal. Se necesita un paso libre de 90 metros, comparado con 68 metros de los puentes que tiene Panamá para que pasen los barcos Ultra-Post-Panamax. (La Estrella de Panamá, 15 Ago. 2012). Esos puentes adicionan varios miles de millones de dólares a la inversión del Canal. Habría que ver si los planes de la HKNCD incluyen esos costos y si dejaron lugar para mano de obra nicaragüense semicalificada.
5. Se necesitan unos 1,500 capitanes prácticos para manejar las naves dentro del Canal. Según las cifras de la Autoridad del Canal en Panamá hay 500 y la travesía toma solo 25 horas vs. tres días en Nicaragua. Después de estudiar cinco años de Marina Mercante deberán adquirir experiencia. (Supongo que ya don Telémaco habrá facilitado al doctor Víctor Arcia, presupuesto para un Campus en el Golfo de Fonseca o en la Bahía de Salinas). O se tendría que seleccionar nicas y becarlos en el extranjero, para que en el 2024 regresen capacitados. Para mientras, se podrían traer 1,500 capitanes chinos.
6. El Canal de Panamá, a pesar de sus cien años de experiencia, necesitó compañías extranjeras para su ampliación de US$4,000 millones. Nicaragua, sin experiencia, tiene que contratar compañías que traerán a todo su personal (como hicieron en la construcción del Estadio de la Sabana en Costa Rica, http://www.cfia.or.cr/digital_flash /240/pdf/trab_eq.pdf). La actual concesión sin contraprestación no obliga a los chinos a contratar ni un solo empleado nica.
Don Telémaco tiene una ingente tarea enfrente. Ojalá lo logre. Si fracasa, el Canal generará miles de empleos para los chinos. El autor es Magister en Administración Industrial y miembro de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Rafael Landívar SJ, en Guatemala.
Ver en la versión impresa las páginas: 10 A