Elízabeth Romero
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Un grupo de pequeños empresarios que generan energía eléctrica denunciaron ante el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) que la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (Enatrel) les presiona para que cedan —por un período de 20 años— la administración de cinco de seis Pequeñas Centrales Hidroeléctricas (PCH).
Como mecanismo de presión —aseguraron—, les ha retirado la asistencia técnica de las PCH desde el 2011. Hace diez años la cooperación internacional financió el proyecto con el objetivo de beneficiar a las comunidades.
Para el director jurídico del Cenidh, Gonzalo Carrión, se trata de una denuncia “de graves proporciones”.
Las PCH generan cinco megavatios, de los cuales utilizan solo un megavatio para llevar electricidad a 8,500 usuarios de 40 comunidades de municipios como Waslala, Río Blanco, de Santo Tomás y Muelle de los Bueyes y El Rama.
Róger Araica, presidente de una PCH, denunció que la asistencia técnica que ahora les niegan ya fue financiada por la cooperación internacional hasta el 2015.
“La obligación del Gobierno es conectarles a la red principal para que en verano y en tiempos de mantenimiento de equipos la población adquiera electrificación”, señaló Araica.
Por estas presiones, la PCH de la comunidad de Isajoma, en Pantasma, Jinotega ya fue entregada; no así la de Salto Negro, ubicada cerca de Santo Tomás, Chontales, que está dañada y el Gobierno no la repara si los socios no firman la cesión.
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