El candidato presidencial con más oportunidades de ganar hoy las elecciones en Costa Rica, Luis Guillermo Solís Rivera, marcó ayer su distancia del gobierno de Nicaragua, diciendo desde ahora que no visitará este país para llevar una invitación de su toma de posesión, si llega a ganar en esta segunda vuelta.
Solís dijo que se reunirá con los presidentes de la región, donde además de invitarlos al traspaso de poderes el 8 de mayo, abordará diversos temas.
Tras un encuentro con la prensa nacional y extranjera ayer sábado, dijo que entre los temas están la seguridad y narcotráfico. Dejó claro la posición de no dialogar aún con el presidente inconstitucional Daniel Ortega.
“Invitaremos al presidente Ortega al traspaso de poderes por la vía diplomática usual”, declaró Solís a los medios.
El excanciller de Nicaragua, Eduardo Montealegre, manifestó que es un “error” que Solís esté tomando esa posición, porque considera que hay que separar las relaciones diplomáticas con los países vecinos de los litigios en la Corte Internacional de Justicia (CIJ).
El diputado Montealegre opinó que de esta forma Solís está tratando de atraer más votos, porque las diferencias con Nicaragua es un tema que siempre está al día en la población costarricense.
Sin embargo, no cree que si llega a gobernar Costa Rica, Solís siga con esta tendencia de no acercarse a Nicaragua, porque los candidatos actúan de una forma en la campaña, pero en el poder gobiernan de otra manera.
Por su parte, el experto en derecho internacional, Norman Miranda Castillo, afirma que esta acción es un “desaire” y particularmente es escéptico en esperar que las relaciones entre Nicaragua y Costa Rica se mejoren con un nuevo Gobierno, cuando “los niveles de desconfianza mutua son enormes” y lo más probable es que “se caliente la guerra fría” entre los dos países.
El jurista nicaragüense Mauricio Herdocia tiene la esperanza de que esta posición del candidato Solís sea coyuntural, debido a la “atmósfera negativa” generada por la falta de diálogo y comunicación entre ambos países.

Por otro parte, Solís afirmó también que cree en la integración regional pero que en un eventual gobierno suyo, Costa Rica no ingresará a la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ) ni al Parlamento Centroamericano (Parlacen).
“Costa Rica no se plantea la participación en el Parlacen y la Corte Centroamericana de Justicia y mantendremos esa posición”, expresó Solís en la misma conferencia de prensa que ofreció ayer.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 A ,4 A