Mabel Calero
Con cada movimiento sísmico, la población de Jinotepe se alarma y no es para menos. Un estudio del Comupred indica que la mayoría de las casas son reparadas en su fachada, pero no son reforzadas.
El ingeniero Oscar Tardencilla, exalcalde de Jinotepe, manifestó que el gobierno central —por medio de la municipalidad— debe buscar cómo dar atención a las familias que habitan en casas a punto de colapsar.
“En mi período en algunos casos se le ayudó a la gente, en otros casos quisimos incluirlos en los proyectos Casas para el Pueblo o en las mejoras de viviendas, pero no se le podía ayudar a todos, pero es una necesidad que solo la vemos a la hora que ocurren las desgracias”, dijo.
Según registros del Ministerio de Salud en Jinotepe, hay 15,632 casas, la mayoría construidas hace más de cincuenta años con taquezal, piedra de tercera, columnas de madera y teja.
Martín Fletes, responsable del Comité de Emergencia del departamento de Carazo, afirma que Jinotepe, San Marcos, Diriamba, Dolores, Santa Teresa y La Conquista son atravesados por dos fallas.
Mientras tanto, El Rosario y La Paz están libres de fallas, pero su cercanía al volcán Masaya, no los deja fuera de peligro.
Ver en la versión impresa las páginas: 7 A