En el año de 1942 durante la dictadura de Anastasio Somoza García, el joven Alfredo Vales Rodríguez Moreira tenía 17 años y en él bullían ideas socialistas. Temiendo por él, su padre lo envío a México.
Hoy tiene 89 años, está enfermo por el avance de su diabetes y sobrevive solitario en un cuartito, contiguo a radio Tigre, en Managua.
Alfredo Valessi, como es conocido en el mundo del espectáculo, dice que está marcado por una historia en la dramaturgia y la novela de sombras y bríos. Esta comienza cuando llegó al cuarto piso de la Academia de Bellas Artes en México, ahí quedaba la Escuela Nacional de Teatro donde estudió. Y recuerda que “vivir en el extranjero fue difícil” .
Al haber poco interés en poner en escenas sus obras, optó por escribir novelas, así surgen La casa blanqueada, (1993); La leyenda de la mariposa; 2006, y El llamamiento (2008). Tiene inédita una sobre el drama social de México del siglo pasado, que espera publicar cuando se la financien.
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En México llegó a ser actor, director y gerente de producción de Cinematográfica Latina SA, de México, donde conoció a Sofía Yolanda Vázquez, su esposa, con quien procreó tres hijos.
EN MADRID
Es becado y estudia literatura e historia de arte en la Universidad de La Habana. La revolución está en su apogeo en Cuba, a su regreso a México no lo dejan entrar por lo que es enviado a Madrid, España, donde “vivió como secuestrado por el gobernante español Francisco Franco”, relata el escritor.
No tenía documentos. Y para sobrevivir y pagar un hospedaje barato tuvo que hacer de vendedor ambulante; lo extraordinario de su estadía, dice, es que fue un asiduo espectador de numerosas obras en los teatros madrileños que frecuentó.
Luego de su largo periplo regresa en 1980. Valessi dice que irónicamente se le vio como un “extranjero”, debido al mote artístico de “Valessi”, y haber vivido en el exterior casi cuatro décadas. Alfredo nació en 1925 en Managua, y vivió su infancia en el barrio El Calvario.
EL RETORNO
Recuerda que en su retorno se encontró con un teatro de aficionados, así de declamación que dirigía Socorro Bonilla, y comenzó a darles clases de teatro con la metodología moderna de Konstantín Stanislavski.
“Bonilla no sabía que había existido Stanislavski y otros directores muy modernos norteamericanos”, dice Valessi; y “la única actriz que se dedicó a hacer teatro desde sus inicios fundacionales fue Pilar Aguirre”, agrega.
Alfredo Valessi es el primer director de teatro graduado en México. Llevó a escena obras hispanoamericanas, españolas y nicaragüenses.
Entre esas exitosas que dirigió y presentó en nuestro país figuran El nacatamal de oro, de Chuno Blandón, La agonía del poeta, de Rolando Steiner, y La mujer deshabitada , que Steiner escribió para Mimi Hamer.
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