AGENCIAS, EFE, AP
El gobierno venezolano expresó su rechazo a las declaraciones del vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, quien afirmó en una entrevista que la situación en Venezuela le “recuerda a épocas pasadas, cuando hombres fuertes gobernaban usando la violencia y la opresión”.
Venezuela mantiene un control de cambio desde hace once años y los empresarios locales deben tramitar ante el Gobierno la compra de divisas para hacer importaciones y pagar las deudas con proveedores internacionales.
Maduro dijo el pasado viernes que recibió información de empresarios panameños de que Martinelli cobraba veinte por ciento de las compras venezolanas para financiar su campaña proselitista.
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El gobierno venezolano, dijo el vicepresidente Jorge Arreaza, leyendo un texto oficial, “rechaza de manera categórica” lo dicho por Biden “por constituir un irrespeto a la soberanía venezolana, una agresión directa al pueblo que ha sufrido los embates de un sector fascista que avanza en una estrategia de golpe de Estado continuado”.
En una entrevista publicada por el diario chileno El Mercurio, el vicepresidente de Estados Unidos se refirió a la crisis por las protestas contra el gobierno venezolano, que cumple más de tres semanas y ha cobrado la vida de al menos 21 personas, y acusó a la Administración de Nicolás Maduro de “enfrentar a manifestantes pacíficos con la fuerza y en algunos casos con milicias armadas”.
“La situación en Venezuela me recuerda a épocas pasadas, cuando hombres fuertes gobernaban usando la violencia y la opresión; y los derechos humanos, la hiperinflación, la escasez y la extrema pobreza causaban estragos en los pueblos del hemisferio”, añadió Biden.
En respuesta, el gobierno venezolano señaló en su nota oficial que son “grupúsculos violentos” de la oposición financiados por “oficinas” de EE. UU. los que recurren a la violencia, “para atentar contra la tranquilidad del pueblo venezolano y lesionar una sólida democracia”.
“¿Qué haría el presidente de EE. UU., Barack Obama, si una organización política llama públicamente a su derrocamiento y comienza a cometer acciones terroristas que irrespetan los derechos humanos y civiles del pueblo de Estados Unidos?”, se pregunta el texto y advierte que serían “innumerables” las víctimas si la policía venezolana actuara como la estadounidense.
También señala a EE. UU. como “principal promotor de la violencia a nivel mundial, experto en invasiones, bloqueos económicos, guerras iniciadas por intereses económicos sobre amenazas ficticias, creador de armas letales de destrucción masiva y responsable de la muerte de millones de civiles alrededor del mundo”.
Con ello, subraya, el gobierno estadounidense “no tiene moral para objetar el respeto a los derechos humanos en Venezuela y el esfuerzo del Gobierno por preservar la paz”.
El comunicado remata señalando que Venezuela reitera su “clara voluntad de retomar y renovar relaciones con el gobierno de EE. UU. por medio de un diálogo directo y transparente con base en el respeto mutuo, la no injerencia en asuntos internos y la cooperación necesaria”.
Las autoridades venezolanas estiman en 21 las muertes ligadas a las protestas, que desde el 12 de febrero pasado se registran en el país contra el Gobierno.
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