Vladimir Vásquez
El “convenio de colaboración”, que Enatrel está queriendo obligar a firmar a las Pequeñas Centrales Hidroeléctricas de Nicaragua, está siendo utilizado como una forma de “chantaje”, según denunció la directora ejecutiva de la Asociación Renovables, Lizeth Zúñiga.
[/doap_box][doap_box title=»Lo que dice el ‘convenio'» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
También establece que deben “facilitar los instrumentos legales, documentos técnicos, administrativos y financieros relativos a planificación, ejecución y seguimiento de todas las actividades”.
Además, autorizar “el traspaso de las facultades de dirección, operación y administración”. Incluso la firma de este “convenio”, les permitiría a las PCH ser conectadas a la red de distribución eléctrica del país, condición que no podrían lograr si no ceden a las presiones que se ejercen contra ellas.
[/doap_box]
“No hay un plazo (para firmar el convenio), pero ¿qué es lo que están haciendo?, presionando, de tal forma que si una pequeña empresa se daña y deja de generar, ellos no apoyan con la reparación y mientras no apoyen, toda la comunidad presiona por la electricidad”, dijo Zúñiga.
Como ejemplo citó el caso de la Pequeña Central Hidroeléctrica El Naranjo, que recientemente sufrió daños en una tarjeta electrónica de la planta de generación eléctrica y según Zúñiga, Enatrel indicó que no daría el repuesto a menos que se firmara el convenio, donde la empresa le cede al Estado todos sus activos por veinte años.
Por ello, El Naranjo buscó otras alternativas para no firmar el convenio, ni entregar el “poder general” de la planta que exige Enatrel y seguir operando, mientras negocian con Enatrel un nuevo acuerdo que no les obligue a entregar “los instrumentos legales, documentos técnicos, administrativos y financieros relativos a planificación, ejecución y seguimiento de todas las actividades”, como indica el documento filtrado a LA PRENSA.
NO CONTESTA LLAMADAS
Nuevamente se intentó llamar al presidente de Enatrel, Salvador Mansell, pero no respondió su teléfono celular. De igual manera, nos comunicamos con el coordinador nacional de las PCH de Enatrel, Alexis Vega, quien dijo no poder responder por estar fuera de la oficina.
Debido a las presiones que está ejerciendo la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica, ya cedió una de las PCH, Casa Quemada, que según explicó Zúñiga, no tuvo otra alternativa más que firmar, pues “no tenían repuestos para su maquinaria”.
BUSCA ACUERDO CON ENATREL
Reynaldo Alarcón, de la PCH Bilampí, dijo que están buscando un diálogo con Enatrel para poder llegar a un acuerdo que les permita seguir operando sin ningún tipo de presión para ceder las empresas.
“En este momento, nosotros al entregar un poder general, estaríamos entregando todo y ¿dónde quedaría nuestra sociedad que invirtió? Quedaría solo en papel”, lamentó Alarcón.
Zúñiga no descarta que las mismas medidas de presión se puedan estar dando en las demás Pequeñas Centrales Hidroeléctricas del país.
Además destacó que ya tuvieron comunicación con representantes de la Agencia Suiza para el Desarrollo, la Cooperación Internacional Alemana y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) que financian sus proyectos.
Todas esas agencias que trabajan directamente con las PCH de Nicaragua, mostraron preocupación, dijo Zúñiga, por la situación que están pasando, pues no estaban enterados de la existencia del “convenio”, impuesto por Enatrel.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A