WASHINGTON/AFP
Los habitantes de la República Centroafricana deben «romper el círculo de la violencia» y detener las venganzas sectarias, pidió este miércoles Estados Unidos, al manifestar su preocupación por los choques entre musulmanes y cristianos.
«Esta violencia sectaria debe terminar», dijo la portavoz del Departamento de Estado, Jen Psaki, en un comunicado.
«Los habitantes de la República Centroafricana deben aprovechar la oportunidad que les brinda el nuevo liderazgo de transición y un fuerte apoyo internacional para poner fin a la actual crisis y avanzar hacia la estabilidad y la paz», indicó.
El linchamiento de un hombre el miércoles en Bangui por soldados centroafricanos, que lo acusaban de ser un exrebelde, echó por tierra las palabras de esperanza sobre el futuro papel del ejército formuladas minutos antes por la presidenta, Catherine Samba Panza.
El incidente pudo de relieve el caos en el país desde que la llegada al poder en marzo de 2013 de la rebelión Seleka, de mayoría musulmana.