Judith Flores
Corresponsal/Miami
El carnedal de Nicaragua Leopoldo Brenes reúne los requisitos canónicos, espirituales y es una voz independiente que promueve la actual Iglesia católica, según el analista político y profesor de Teología de la Universidad Internacional de la Florida (FIU), Daniel Álvarez.
“El hecho de que este nuevo cardenal Brenes, ha sido critico a la administración sandinista eso señala que el escogerlo como cardenal no es un accidente, el Papa quiere una iglesia más independiente, más contestataria, que no se someta pasivamente a lo que el gobierno dice y que no sea pro oficialismo como lo que estábamos viendo con el cardenal emérito -Miguel-Obando y Bravo”.
Álvarez dijo que el Papa Francisco está proponiendo a su equipo de cardenales de acuerdo a su filosofía y de cómo él entiende la iglesia, “este nombramiento puede representar una posición mucho más contestataria al gobierno actual de Nicaragua que pisotea los derechos del pueblo en general y los derechos a las libertades de la iglesia católica en particular”.
Para el catedrático de FIU, en la iglesia católica no existe división entre política y religión como la mayoría de la gente cree. Sostiene que la iglesia tiene una obligación con los feligreses en todos los aspectos de la vida del ser humano, sus derechos y también en la política.
“El Papa quiere voces valientes e independientes, ese es el tipo de cardenal que necesita Cuba, Nicaragua, Venezuela y otros países, para que sean las voces del pueblo y que mantenga la voz profética y critica de la iglesia católica, este Papa tiene mucha credibilidad en el mundo porque está empeñado en no solo proteger las necesidades primarias, sino en defender los derechos básicos de libertad del ser humanos que la iglesia ha defendido”.

A juicio del Teólogo la posición del Papa, puede provocar un despertar del ciudadano en general y que la iglesia no tenga miedo de asumir una posición adversa a los gobiernos, ya sean de derecha o de izquierda.
En torno al discurso y las dádivas populistas que mantienen gobiernos como Nicaragua y resto de países de la Alternativa Bolivariana (ALBA), para mantener sometida a la población mientras sus líderes viven en la opulencia, Álvarez dijo que el Papa no tiene ninguna simpatía por el llamado bloque del Siglo XXI.
“La pregunta que todos nos estamos haciendo es cuál será la postura del Papa, hacia los gobiernos de izquierda en Latinoamérica, sabemos que este Papa cuando era cardenal era un crítico de (Hugo) Chávez, así es que no él tiene ninguna simpatía por el socialismo del Siglo XXI, él va a defender derechos y libertades que el Socialismo del Siglo XXI no considera importantes, y eso va a ser un debate muy interesante dentro de la Iglesia Católica.
Hay que esperar que este Papa haga más específico su discurso y que haya una actitud más contestaría de la iglesia en Nicaragua, Cuba y Venezuela, y esto puede traer un tipo de confrontación”.
El catedrático de FIU, dice que la visión del Papa, es promover en el mundo un cristianismo integro que satisfaga las necesidades espirituales y las físicas para vivir.