Hoy se cumplen 36 años del asesinato del doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal. Para conmemorar este infausto aniversario se han programado actos políticos en diversos lugares del país, ante todo la inauguración democrática del monumento del doctor Chamorro Cardenal que ha sido erigido en el lugar donde fue acribillado a balazos, el 10 de enero de 1978.
Como hombre público el doctor Chamorro Cardenal dejó al pueblo nicaragüense un valioso legado político, periodístico y literario, el cual está contenido en su obra escrita, tanto en la que él mismo publicó en vida como en la que ha sido publicada después de su muerte.
El doctor Chamorro Cardenal era ante todo un periodista, de vocación y profesión, quien defendió apasionadamente la libertad de prensa y equilibró magistralmente su compromiso político y social, con el rigor profesional fundado en la búsqueda y reconocimiento de la verdad. Por eso estableció el lema perenne de LA PRENSA: Al Servicio de la Verdad y la Justicia .
Pero el principal legado del doctor Chamorro Cardenal es el político republicano, por el cual ostenta los honrosos títulos —concedidos por el pueblo y reconocidos por el Estado— de Héroe Nacional y Mártir de las Libertades Públicas de Nicaragua. Estas distinciones acreditan la herencia patriótica que el doctor Chamorro Cardenal dejó a los nicaragüenses y por eso su memoria es honrada dentro y fuera de Nicaragua, por todos los que saben de la historia de su vida y la pasión de su muerte.
El doctor Chamorro fue un político de tiempo completo, pero ético por encima de todo. No buscaba puestos públicos para su propio provecho sino que luchaba por un cambio político y social, por el bien común, por una República fundada en el Estado de Derecho, en la separación de poderes, en la justicia independiente, en elecciones libres y limpias, en el pluralismo político participativo y la alternancia en el poder.
En el libro La patria de Pedro, el doctor Chamorro Cardenal explica cuál fue la posición política de toda su vida: “Ella ha sido bien clara desde hace mucho tiempo —dice— y puede definirse en la siguiente forma: a) La búsqueda de un instrumento civil que permita la participación, en una política viable, de todos los sectores nacionales. b) La búsqueda de reformas sustanciales tanto en lo político como en lo económico y social para que nos conduzcan al desarrollo de una sociedad con mayor contenido de justicia e igualdad. c) La búsqueda de la alternabilidad en la función pública. d) Lucha contra la corrupción, el desgobierno, el enriquecimiento ilícito. e) Defensa de los derechos humanos, especialmente cuando son violados en las personas más humildes del país. f) La alianza para lograr esos fines con todas las organizaciones políticas del país”.
Estos principios y objetivos del doctor Chamorro Cardenal triunfaron en y con el gobierno democrático de su viuda, doña Violeta, pero después la incipiente democracia nicaragüense fue abortada y el país cayó otra vez en el abismo de una dictadura. Ahora la bandera del doctor Chamorro Cardenal es enarbolada por una nueva generación de nicaragüenses, que deben luchar sin descanso hasta que Nicaragua vuelva a ser República.
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