El Real Madrid encara la pausa navideña con una desventaja respecto al Barcelona y el Atlético de Madrid de cinco puntos, distancia no definitiva pero importante, ya que le mantiene en la cuerda floja, sin margen de error pese a que aún no se llega al ecuador del torneo.
La actividad en el 2014, arrancará con un amistoso en Doha el día 2 ante el París Saint Germain, la eliminatoria copera contra el Osasuna y los encuentros ligueros frente a Celta, Espanyol, Betis y Granada. Mientras, el Atlético y el Barcelona se jugarán el liderato el sábado 11 en el Vicente Calderón.
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Hace un año, tras la decimoséptima jornada liguera, el equipo que dirigía el portugués Jose Mourinho estaba a 16 puntos del cuadro que comandaba Tito Vilanova y a siete del Atlético de Madrid.
Dicha diferencia fue una montaña insalvable en la lucha por el título, aunque no así para hacerse con la segunda plaza en el campeonato al superar al Atlético.
Esta campaña del equipo que dirige el italiano Carlo Ancelotti está más cerca. Tiene ocho puntos más que la campaña precedente y a sus rivales más próximos, pero sus sensaciones tampoco son, por lo visto en los dos últimos encuentros, las mejores y además, el Barcelona y el Atlético de Madrid hacen gala de una gran eficacia. De hecho tan sólo han dejado escapar la victoria en dos encuentros.
Ante esta situación, el Real Madrid necesita no fallar y que lo hagan azulgranas y rojiblancos. Ceder un empate, como le ocurrió hace dos jornadas ante el Osasuna, es un paso hacia atrás muy importante.
En Valencia estuvo a punto de repetir el 2-2 de Pamplona y de haberse quedado ya a siete de sus grandes rivales, lo que le hubiera supuesto casi la sentencia.
Para su fortuna emergió la figura del canterano Jesé Rodríguez, que acababa de saltar al campo, y con su diana salvó el partido y obtuvo la victoria para mantener las distancias respecto a la cabeza.
En estos dos encuentros el cuadro de Ancelotti ha dado de nuevo un paso atrás en cuanto a su juego. La incorporación de Xabi Alonso tras perderse el inicio de temporada por una lesión, fue un bálsamo que relanzó a su equipo, pero no hay margen para el error.
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