El melasma y el léntigo son dos de las lesiones pigmentadas más habituales. El melasma se caracteriza por manchas de tono oscuro, las que están localizadas de manera simétrica sobre el rostro.
Las zonas más susceptibles de ser afectadas son las mejillas, la frente, el mentón y el labio superior.
El Léntigo es denominado comúnmente como “mancha del envejecimiento”. Estas tienen forma redondeada u ovalada y aparecen solos o en grupos. Al principio tienen un color beige pálido con tendencia a oscurecerse con los años.
Es causado por la exposición solar.
Si has notado que han aumentado las manchas en tu piel, debes estar alerta porque no siempre tiene fácil solución.
Para erradicar estas manchas, primero es necesario reconocer el tipo de mancha pigmentaria, para así saber cómo debemos actuar.
Recuerda que la pigmentación de la piel por hiperproducción de melanina constituye un mecanismo de defensa para protegerse de los radicales libres producidos por la radiación solar.
Es fundamental protegernos de la exposición solar utilizando distintas medidas de foto protección (gorras, prendas de mangas largas, etc).
Hoy día el uso de un filtro solar con alto índice de protección y acorde a cada tipo de piel es fundamental. Sin lugar a dudas, es la medida más eficaz para prevenir el fotoenvejecimiento de la piel y la aparición de manchas solares.
Así que no olvides aplicar todos los días tu protector solar antes de maquillarte. Para dudas o sugerencias puedes escribirme a [email protected]
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